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domingo, 11 de diciembre de 2016

Argentina acuerda medidas con Canadá para exportar ARÁNDANO, CEREZA ,UVA, CIRUELA, DURAZNO, GRANADA y KIWI. Argentina agrees measures with Canada to export BLUEBERRY, CHERRY, GRAPE, PLUM, PEACH, POMEGRANATE and KIWI

Cerezas argentinas (http://www.ar.all.biz/)
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) acordó con la Agencia Canadiense de Inspección de Alimentos (CFIA, por sus siglas en inglés) aplicar un Sistema de Medidas Integradas para DEC Lobesia botrana por la exportación de fruta fresca argentina hacia ese país. El Senasa debe certificar que cada envío se encuentra libre de la plaga Lobesia botrana.

En el mes de junio, la CFIA comunicó que establecería modificaciones en los requisitos fitosanitarios de importación para fruta fresca, a los efectos de prevenir la introducción a su territorio de la plaga Lobesia botrana, bajo la Directiva D-13-03. Esta última especifica un extenso listado de países y productos vegetales alcanzados por las nuevas exigencias fitosanitarias impuestas por el país de América del Norte.

"Cabe aclarar que la CFIA solo contemplaba el Certificado Fitosanitario emitido por nuestro Organismo como requisito de importación para envíos de productos vegetales procedentes de la Argentina, sin hacer referencia a la regulación de plagas", sostuvo un comunicado del Senasa. 
A partir del cambio, el Senasa debe certificar que cada envío se encuentra libre de Lobesia botrana: "en este marco, y en base al interés comercial del sector exportador, nuestro Servicio nacional elevó a la CFIA una propuesta de Sistema de Medidas Integradas para la plaga en cuestión".

Fue entre las tres opciones de certificación fitosanitaria impuestas por la nación canadiense, la cual fue aprobada por su organismo. El acuerdo abarca los siguientes productos: uva, arándanos, cereza, ciruela, durazno, granada y kiwi y todos los procedimientos operativos para el cumplimiento de esta medida ya se encuentran aprobados y en marcha para la temporada en curso.

"Ya se llevaron adelante exportaciones de arándano y cerezas a Canadá bajo esta modalidad y se espera que en las próximas semanas se realicen exportaciones del resto de los productos involucrados", se dijo. De este modo, "el Senasa logró que la certificación fitosanitaria para la exportación de estos productos tenga una alternativa a la aplicación de un tratamiento cuarentenario con bromuro de metilo, lo que implicaría mayores costos directos e indirectos", destacó el director de Certificación Fitosanitaria, Martín Delucis.

La implementación del cambio se llevó adelante en fases, la primera alcanzó a uva y arándanos, la segunda abarcó a varias especies entre las cuales se distinguen Prunus spp. (cereza, ciruela, duraznos, nectarines, almendras, entre otros) y granada. Existe una tercera fase en la que se incluye el kiwi, pero aún no se encuentra vigente. Las exportaciones de fruta fresca argentina hacia Canadá, entre los años 2012 y 2015, fueron: arándano 2.631 t (79%), uva 463 t (14%), higo 86 t (3%), cereza 79 t (2%), kiwi 72 t (2%) y granada 19 t (1%).

Fuentes: Noticias Argentinas y https://economia.terra.com.ar

miércoles, 5 de octubre de 2016

Una mosca japonesa amenza las FRUTAS FINAS - A Japanese fly threatens BERRIES and CHERRIES

Foto de http://www.rionegro.com.ar
Neuquén (Argentina) - Una japonesa preocupa a los productores de frutas finas de la región. Se trata de la nueva plaga Drosophila Suzukii –llamada también mosca del vinagre de alas manchadas–, que afecta las plantaciones de frutillas, frambuesas, cerezas, arándanos, mora y se puede extender a frutales de carozo, vid e incluso pepita. Mariano Bondoni, director de Sanidad Vegetal, de la subsecretaría de Producción de la provincia, explicó que se trata de moscas que tiene un comportamiento muy parecido a la mosca de los frutos que se combate hace años en la zona. “La diferencia es que tiene la capacidad de poner huevos adentro de las frutas y cuando la larva nace empieza a comerse el fruto y lo pudre”, dijo.

La mosca, realizó un largo camino para entrar al país. En el 2008 ingresó en España, de allí a Estados Unidos y después México. De ahí pasó a Brasil y entró a la provincia de Entre Ríos. En el 2014 Liliana Cichón, especialista en control de plagas del INTA la identificó en Valle Medio y el año pasado la encontraron en Plottier, China Muerta y Senillosa. “El problema es que pone los huevos en el momento antes de la cosecha, cuando el fruto está rojo y duro. El productor arma las bandejas, las vende y a los dos días está todo podrido”, explicó Bondoni. Aseguraron que genera pérdida de fruta en el campo y es un problema comercial, porque el productor pierde compradores. En pera y manzana, como se cosecha muy verde y dura, tal vez no lo afecte tanto.

A nivel mundial no es plaga cuarentenaria para ningún país porque donde llegó se instaló. Ante este panorama el Ministerio de Producción a través del Centro Pyme y la subsecretaría, el miércoles dictaron una charla informativa. “Asistieron muchos productores. El sector está preocupado realmente. Se sabe poco de la plaga y acá la encontramos el año pasado de manera muy fuerte”, dijo Bondoni. Lo que proponen es que los productores no dejen frutas en la planta, ni en el piso después de la cosecha. Senasa puso trampeo en todas las zonas. En la cordillera hasta la temporada pasada no se detectó. “Para controlarlo debe haber una acción conjunta. No se pueden dejar frutos en el campo después de la cosecha. Recomendamos que se pongan entre 200 y 300 trampas caseras, hechas con botellas con vinagre”, dijo Mariano Bondoni. Los estudios científicos recién inician y habrá que esperar para saber más acerca del control. El INTA comenzó a trabajar y la Universidad del Comahue va a presentar un proyecto de investigación.
Fuente: http://www.rionegro.com.ar

sábado, 1 de octubre de 2016

Ingestible insecticides for spotted wing Drosophila control - Insecticidas ingeribles para el control de la Drosophila de alas manchadas

SWD on a strawberry fruit (http://whatcom.wsu.edu/ipm/swd/images/swd.jpg)
Bioassays tested insecticidal activity of Erythritol fro the nutritive sweetener, Truvia, and an insect growth regulator, Lufenuron, against life stages (eggs, larvae, pupae, adults) of Drosophila melanogaster (Meigen) and Drosophila suzukii (Matsumura), the spotted wing Drosophila (SWD). These compounds were chosen for their demonstrated acute toxicity to adult and larval Drosophila and potential use on organic fruit farms. D. melanogaster fed on standard Drosophila diet media moistened with water containing known concentrations of Erythritol. Likewise, SWD consumed standard diet media as well as thawed host fruit (blackberries and blueberries) treated with solutions of Erythritol, Lufenuron or both. 

During the first bioassay, Erythritol at lower concentrations between 0 and 500 mm (~61 000 ppm) in water and mixed with instant diet media increased adult survival from ~80% to 97% for D. melanogaster and SWD. However, from aqueous concentrations ranging from 1750 (~414 000 ppm) to 2000 mm (~244 000 ppm), Erythritol killed 100% of adult Drosophila in culture vials. One hundred per cent mortality for SWD and D. melanogaster occurred at ≥0.5 m (~61 000 ppm) Erythritol added to diet media or topically applied to host fruit. 

In a second bioassay, 0.013–1.000 ppm of aqueous Lufenuron, a chitin synthase inhibitor, when added to dry diet media prevented 90–99% of SWD from reaching the pupal stage. In another assay, ~67% of SWD eggs or neonates (early first instars) died inside blackberries pre-treated with (dipped in) a soapy solution of 10 ppm Lufenuron. Pre-treating blackberry fruit with an Erythritol–Lufenuron mixture reduced SWD brood survival by 99%. Likewise, during our last fruit-based bioassay, 98% of eggs and neonates died inside blueberries similarly pre-treated. During the last experiment, Lufenuron in diet media also rendered adult females sterile. Sterility, however, dissipated over 7 days once females began feeding on a Lufenuron-free diet media.

Source: Sampson, B. J., Werle, C. T., Stringer, S. J. and Adamczyk, J. J. (2016), Ingestible insecticides for spotted wing Drosophila control: a polyol, Erythritol, and an insect growth regulator, Lufenuron. J. Appl. Entomol.. doi:10.1111/jen.12350

domingo, 3 de julio de 2016

New WHITE GRAPE variety would allow great reductions of pesticide applications - Nueva variedad de UVA BLANCA permitiría grandes reducciones de las aplicaciones de pesticidas

Itasca grape clusters weigh from 95 to 145 grams, can be winged or shouldered and show a golden hue at harvest (Courtesy John Thull).

The University of Minnesota has announced its newest cold-hardy wine grape variety, and it’s one for which north country grape growers have been waiting. Called the Itasca for the lake in northern Minnesota identified as the source of the Mississippi River, the white grape has a lower acidity than other cold-hardy varieties and high sugar, potentially making it an ideal candidate for a dry white wine. The variety also shows resistance to downy and powdery mildew, as well as phylloxera, and it is hardy to USDA’s Plant Hardiness Zone 4.

Provenance

The Itasca has been in development since 2002. Originally tagged as MN 1285, it was created from a cross pollination of Frontenac Gris and MN 1234, a Seyval Blanc offspring known for its resistance to powdery mildew. Two of its ancestors are accessions of Vitis riparia, from which it acquired its high sugar — and its cold-hardiness.

In 2014, the winter of the Polar Vortex, Frontenac Gris had a 25 percent bud survival rate, while Itasca endured the same weather and emerged with 65 percent primary bud survival, said Matt Clark, a University of Minnesota assistant professor and grape breeder.

Though not certified yet, the variety has been submitted to the Clean Plant Center Northwest in Prosser, Washington. To date, they’ve done a few performance evaluations with some growers but no large-scale vineyard or winery trials.

The university has licensed three nurseries to sell its new variety for the 2017 season: Winterhaven Vineyard and Nursery in Janesville, Minnesota; Double A Vineyards in Fredonia, New York; and Northeastern Vine Supply in West Pawlet, Vermont. Knight Hollow Nursery of Middleton, Wisconsin, uses a tissue culture for micropropagation.

Grower friendly

Vines can be vigorous, depending on the soil. The breeders have found vine spacing should be 6 feet apart when organic matter is 2.5 percent or less and 8 feet apart for 3 percent or more. “Irrigation is important for establishment,” Clark said. Its growth habit is open and manageable. Shoots can either grow upright or procumbent. “Fruit exposure is good with minor adjustments,” he said.

The university vines hang on high-wire, double cordon systems. Clark said he thinks they can be trained to vertical shoot positioning, though it’s not been tested yet. Kicker shoots on the trunk can reduce vine growth, and should be pruned off or back to short spurs, he said.

Clark said they don’t have very good data on when bud break occurs. “It didn’t seem to be as early as Marquette, but may be in the same time frame as Frontenac,” he said. The fruit ripens earlier than Frontenac, by mid- to late September. Cluster structure is moderately compact, weighing in at 95 to 145 grams, is cylindrical and can be  shouldered or winged. Berries take on a golden hue when ripe, with some clusters showing one or two pronounced rosy berries. The fruit has flavors of pear, gooseberries, honeydew melon and star fruit.

The juice

So far, the university has only produced about eight gallons of wine this year, fermented in glass or plastic. Grape berries were harvested, destemmed and pressed in one day and inoculated with yeast on the second day to dry, Clark said. With a pH of 3.05 to 3.35, Itasca has 30 percent less acid than Minnesota’s other cold-hardy varieties, a gift from its European parents. “It has lots of French in its background,” Clark said. He said they try to pick the grapes at 26 Brix, but depending on where they are planted, the variety can deliver up to 28 Brix.

The titratable acidity (TA) of Itasca’s juice is much lower than the other Minnesota cold-hardy varieties, such as Frontenac, which sports 15 to 16 grams per liter. “It has titratible acidity in the 9 to 10 grams per liter range, putting it more in line with other vinifera varietal dry table wines like Sauvignon Blanc or even Riesling,” said Bryan Forbes, the University of Minnesota’s cold-hardy wine grape breeding program interim winemaker.

Itasca can make a crisp, white wine but it is also very versatile, Forbes said. Using malolactic fermentation, for example, a winemaker could make a wine similar to that of a typical Chardonnay, with a richer, potentially buttery character.

It is not hyper-aromatic like a Muscat nor is it bracing on the tongue. “It’s pretty zippy but it is not an assault,” he said. Clark deferred to Forbes for a more expert opinion, but allowed the wine would do best on its own. “It would also be nice to blend with high-acid wines to improve mouth feel and flavor,” he said.
Source: Dave Weinstock (http://www.goodfruit.com)

domingo, 12 de junio de 2016

Dry weather speeds BLUEBERRY harvest - El tiempo seco acelera la cosecha de ARÁNDANO

Rabbiteye blueberries make up 80 to 90 percent of the Mississippi’s blueberry crop. Recent dry weather has made harvesting easier than normal. (Photo by MSU Extension Service/File)
The first half of June is usually a busy time for blueberry growers in Mississippi, and this year is no different, as recent dry conditions have expedited the crop’s harvest. A few scattered small-market “U-Picks” can be found in north and central portions of the state, but most of the commercial activity is happening south of Interstate 20, where rain has been in short supply lately. Wayne County boasts the highest blueberry production in the state. 

“The dry weather has accelerated the ripening but also made harvest easier than normal,” said Eric Stafne, an associate Extension and research professor in fruit crops with the Mississippi State University Extension Service and the Mississippi Agricultural and Forestry Experiment Station in Poplarville. “It’s been smooth sailing this year with no major worries about split berries or disease issues.” Amy Phelps, a Pearl River County grower, has grown blueberries commercially in the past but is operating a U-Pick farm this year after a tornado damaged some of her property in February. Despite the setback, she said this year’s crop was one of her best in 16 years.“Whenever the field is stressed by Mother Nature, whatever follows is always big,” Phelps said. “It’s almost like the field is expressing its desire to survive. What we have out there right now is beautiful, and we’ve had ideal picking conditions.”

The Mississippi Agricultural Statistics Service reported 89 percent of the blueberry crop is in good to excellent condition for the week ending May 29. Mandy McCormick grows organic blueberries commercially and opens a U-Pick to the public June 1 each year in Poplarville. She said prices for berries have typically run around $25 to $32 for a 9.5-pound flat, with little change this year. “We can’t pick wet berries because we don’t have a harvester and pick by hand,” she said, “so we welcome all the sunshine we’re getting.” Rabbiteye varieties, which make up 80 to 90 percent of the state’s crop, are generally ready for harvest in late May. The remaining crop mostly consists of Southern highbush varieties, which tend to produce in late April and early May. Rain at the end of this period may have stopped the Southern highbush harvest season prematurely, Stafne said.   

“The rabbiteyes started around May 20, and volumes are increasing at this point,” he said. “We’ll be in the peak of it in mid-June, then we’ll start going into later varieties with lesser volumes in terms of commercial production.” Blueberry production typically continues into July, depending on market demand. Each year, Mississippi has anywhere from 2,000 to 2,500 acres of commercial blueberries. That number was closer to 2,500 acres in recent years, but market conditions are stalling, causing a few growers to switch to other opportunities, Stafne said. “A lot of our production is in the processed market, which means primarily frozen berries. Right now there is a backlog of freezer stock nationwide,” he said. “It’s been difficult to sell that product, so some growers have moved out of the business, and we’re starting to see some slight attrition. But these markets can change quickly. There is always interest from new growers.”

Growers continue to watch for fungi and pests that have compromised crop conditions in the last five years. Exobasidium, a fungal disease found mostly in the Southeast, can be problematic if left untreated. Spotted-wing drosophila fruit flies attack healthy, ripe fruit. Stafne said the pests are relatively new to Mississippi and have been a challenge to control. “We’re just now starting to get into the time period where these fruit flies become a real problem,” he said. “Early varieties miss them for the most part because populations have not yet built up and any that are there are controlled as long as growers are spraying. Timely fungicide sprayings have also limited damage from exobasidium. Growers who have had major problems didn’t treat for the disease.”
Source: Robert Nathan Gregory. Mississippi State University (http://extension.msstate.edu)

sábado, 16 de abril de 2016

Why postharvest quality and performance of ORGANIC PRODUCE is better than in conventionals - Por qué la calidad y el comportamiento en poscosecha de los PRODUCTOS ORGÁNICOS es mejor que la de los convencionales

Photo source: http://1938news.com
Organic standards include a well-defined set of practices and a list of technical tools that are permitted by regulation. Organic products are mainly purchased for their safety and absence of synthetic pesticide residues. Furthermore, a diet based on organic products claims to provide health benefits due to the high nutritional value compounds that are more concentrated in organic products compared to conventional ones. As the scientific basis of the differences between organically- and conventionally-grown fruits and vegetables is under debate, some of the published work, together with some recent unpublished results, will be covered in the present review. In addition, the effect of different approaches to organic horticultural production will be described. 

Many studies have confirmed lower nitrate content, especially in leafy vegetables, and higher antioxidant compounds in organically-grown fruits in comparison to conventional ones. A recent study reported organic kiwifruit as higher in ascorbic acid and total phenol content than conventional kiwifruit. These differences were maintained throughout cold storage. Similarly, in organic grapes, antioxidant-related compounds were significantly higher than in conventionally-grown grapes. Analogous results were obtained with organic strawberries grown in protected conditions. However, conventional products usually result in higher moisture content, and this should be taken into account to confirm the differences on a dry matter basis. 

Possible explanations for the effects of organic farming practices on nutritional quality and postharvest performance of fresh produce are the following: (i) organic amendments provide a high input of exogenous organic matter and of nutrients for a long period; in contrast, mineral fertilizers, allowed only in conventional farming systems, are highly concentrated in nutrients that are directly available for root uptake in a shorter time period; (ii) the use of synthetic pesticides (only possible in conventional agriculture) slows down defence mechanisms against pathogens, with the consequence of favoring primary metabolism; (iii) cultural practices may result in different plant composition and nutritional quality, which in turn influence cold storage performance of the products as these differences, both in fertility and pest management, affect the allocation of secondary plant metabolites (such as ascorbic acid and phenolic compounds).
Source: Francesco Giovanni Ceglie, Maria Luisa Amodio and Giancarlo Colelli. 2016. Horticulturae. Complete review @ http://www.mdpi.com/journal/horticulturae.

miércoles, 16 de marzo de 2016

AHIPA, logro biotecnológico de las civilizaciones originarias de Sudamérica - AHIPA, biotechnological achievement of native South American civilizations

Raíces de ahipa (fuente: https://gcardblog.files.wordpress.com)
La posibilidad de obtener cultivos con propiedades excepcionales, por ejemplo, plantas que simultáneamente produzcan bajo tierra tubérculos comestibles y en su parte aérea frutos jugosos, ha rondado desde hace tiempo la mente de los investigadores dedicados a la ciencia de las plantas. Describir una planta cuya raíz tuberosa es comestible y puede consumirse cruda pelándose como una banana, que produce legumbres (esto es, granos y vainas comestibles), y que por añadidura tiene sus hojas y tallos impregnados de una sustancia con propiedades insecticidas, no puede menos que inducir a la idea de que se trata de un producto de los laboratorios de alguna gran multinacional de biotecnología que, adecuadamente protegido por patentes, será liberado al mercado. Nada más alejado de la realidad que esta idea. El notable producto biotecnológico que hemos mencionado es la ahipa (Pachyrhizus ahipa), una leguminosa nativa de las laderas orientales de los Andes que, por la selección realizada por los pueblos autóctonos alcanzó su máximo auge hace más de 500 años.

Casi todas las leguminosas de uso común como la soja, el poroto, la arveja, la lenteja, el garbanzo y las habas se cultivan para utilizar sus granos. En cambio, en el caso de la ahipa lo que se aprovecha es su raíz, que tiene la propiedad de almacenar gran cantidad de almidón. A diferencia de la papa, que constituye el mayor éxito biotecnológico de la cultura andina y que hoy se ha difundido en todo el mundo o la oca y el ulluco, que son cultivados en miles de hectáreas entre Colombia y la Argentina, el cultivo de la ahipa ha ido disminuyendo, por lo que ha desaparecido de muchos lugares o ha sido restringido a pequeñas parcelas en valles aislados, a pesar de que en el pasado estaba difundido a lo largo de los Andes y en la costa peruana. Entre las regiones en las que se cultivó ahipa en cierta escala, y donde todavía se la encuentra excepcionalmente, está el noroeste de la Argentina. Allí la ahipa se cultivó, quizá, desde tiempos prehispánicos en lo que ahora son las provincias de Jujuy y Salta. Fue justamente en Jujuy donde en 1935 el botánico argentino Lorenzo Parodi la encontró y realizó su clasificación sistemática, y le dio su ubicación taxonómica actual. Como en el resto del área andina, el cultivo de la ahipa también ha ido perdiendo importancia en Argentina hasta tal punto que actualmente sólo un ínfimo número de campesinos lo practican. Un fenómeno similar, aunque menos agudo, se ha producido en Bolivia, donde a pesar de que la especie todavía es común, su abundancia es mucho menor que la de algunas décadas atrás. 

Entre los factores que han conducido a la decadencia del cultivo de la ahipa, uno general y de gran importancia son los cambios culturales sufridos por las comunidades indígenas desde la conquista de América. Estos se han acentuado marcadamente durante las últimas décadas como consecuencia del fenómeno de la globalización. Una de sus consecuencias es una fuerte tendencia a despreciar las especies nativas a favor de especies introducidas desde otros lugares. La preeminencia de estas últimas no tiene necesariamente que ver con sus ventajas agronómicas, sino también con la presión ejercida por la cultura agronómica global. Es así como puede comprobarse que en ciudades o pueblos importantes de Bolivia, donde todavía se consume regularmente ahipa, las semillerías comerciales no venden sus semillas pero ofrecen la más variada gama de semillas de zanahoria, rabanito, remolacha o de otras hortalizas convencionales, procedentes de Holanda, Japón o de los Estados Unidos. Los comercios que venden semillas y agroquímicos también proporcionan información técnica sobre el cultivo de estas especies y esta información es parte de la enseñanza en todas las facultades de agronomía. En cambio, en esos lugares se carece de información sobre el cultivo, cosecha y postcosecha de la ahipa.

A los factores ya mencionados se suman algunas dificultades biológico-agronómicas reales que presenta la ahipa. Como se describe más abajo, la producción eficiente de tubérculos de ahipa requiere un manejo cuidadoso del cultivo que incluye la poda sistemática de flores y frutos jóvenes durante buena parte del ciclo de cultivo. Por otra parte, un nematodo (Meloidogyne sp.) ataca los cultivos de ahipa e impide la tuberización normal, lo que provoca una reducción del rendimiento de las cosechas, pues se obtiene un producto que no es vendible ni siquiera en los mercados locales. Además una especie de escarabajo (Cariedes incamae), está especializado en alimentarse de las semillas de ahipa. Este escarabajo aprovecha las condiciones precarias de almacenamiento que son habituales en los Andes, y puede provocar la pérdida de la cosecha de semillas del año. Si a la acción de estos factores se le agrega la falta de canales fluidos de distribución, el resultado puede ser la desaparición de la ahipa en toda una región. 

Debe enfatizarse que ninguna de las desventajas nombradas constituye escollos insuperables, ya que una adecuada rotación de cultivos permitiría mantener la población de nematodos en niveles aceptables, y el almacenamiento en frío o con insecticidas curasemillas controlaría la acción de los escarabajos. Por lo tanto, los inconvenientes superables que se han mencionado no deben hacer perder de vista los reales atributos de la ahipa. Un 25% de su raíz tuberosa es materia seca, de la cual un 20 a 50% corresponde a almidón, en su mayor parte, amilopectina. Una porción sustancial del peso seco, entre 8 y 14%, está constituida por proteínas, mientras que las grasas constituyen el 1%. La productividad de los cultivos de la ahipa es muy variable; pero cuando las condiciones son adecuadas, se pueden lograr rendimientos de hasta 62 toneladas por hectárea, lo que implicaría una capacidad de producción de 1900 kilogramos de proteína cruda por hectárea. Este valor es notablemente alto aun para una leguminosa. El elevado contenido en proteínas se debe a que, como la mayor parte de las leguminosas, la ahipa posee nódulos que contienen bacterias simbióticas que permiten una eficiente fijación del nitrógeno atmosférico; lo que la hace autosuficiente en este elemento esencial al evitar el uso de abonos que posean nitrógeno. 

Salvo excepciones, para cultivar especies tuberosas se usa la propagación vegetativa a partir de sus órganos tuberosos. Si bien esto, al no incluir el intercambio de material genético entre progenitores, tiene la ventaja de mantener líneas genéticamente homogéneas (clones), favorece la diseminación de enfermedades virósicas y exige reservar extensiones grandes de tierra, exclusivamente para producir material destinado a la propagación del cultivo. En el caso de la ahipa, el sembrado se hace con las semillas, lo que reduce la incidencia de enfermedades virósicas y permite utilizar la misma parcela de producción para obtener las semillas que se destinarán al sembrado de la siguiente cosecha. Aunque, en general, el único producto de la ahipa que se utiliza como alimento es la raíz, existen informes de que las vainas y semillas jóvenes son también comestibles. Sin embargo, esta propiedad sólo existiría en las etapas tempranas del desarrollo, pues más adelante se acumulan substancias tóxicas dado que, como otras especies de su género, la ahipa produce un complejo de substancias del grupo de la rotenona (rotenona, pachyrhizina, hídroxirotenona y otros rotenoides) que se localizan en las semillas maduras y en el follaje y que son potentes venenos. Sí bien la presencia de estas substancias no confiere invulnerabilidad al ataque de insectos, muy probablemente proporcione cierto nivel de protección frente a ellos. Prueba de esto lo constituyen experimentos en los que se rociaron distintos cultivos con extractos acuosos de semillas de otras especies de Pachyrhizus, y se obtuvieron resultados positivos en el control de orugas y pulgones. 

Es posible plantear distintos escenarios para el futuro de la ahipa en estos tiempos de cambios rápidos y profundos. Uno es la continuación del actual proceso de olvido y abandono. En este caso en algunas décadas más, los hijos de los campesinos que ahora cultivan ahipa habrán emigrado a los conurbanos de ciudades tales como Tarija, Salta o Buenos Aires. No sólo estos sino también los que permanezcan en su región de origen estarán sometidos a las fuertes influencias culturales de la escuela, o la televisión, la que seguramente ya habrá llegado hasta los más recónditos valles de los Andes. Los campesinos habrán perdido su interés de cultivar la ahipa y olvidado los procedimientos necesarios para hacerlo exitosamente. Si esto sucede, la ahipa solamente existirá en las heladeras de algunos bancos de germoplasma, o parte de sus genes útiles habrán sido incorporados en la jicama, su pariente mexicano.

Otro escenario cuyo aspecto podría considerarse de ciencia ficción, pero que puede convertirse en realidad, es el que la ahipa sea seleccionada por una multinacional de "agribussiness", la que luego de años de mejoramiento y de grandes inversiones optimizará su potencial al crear una nueva variante capaz de producir raíces tuberosas con un nivel excepcional de materia seca y alto rinde por hectárea, aprovechable para la producción de "chips" similares a los que se fabrican a partir de la papa, pero con mayor contenido de fibra y de proteína. De esta, por ahora hipotética, variedad será también posible extraer por prensado una "leche vegetal" destinada a personas con trastornos inmunológicos que les impiden ingerir leche animal o para preparar concentrados proteicos con niveles regulables de fibra y almidón para el engorde de ganado. La hipotética ahipa mejorada también produciría rotenoides en cantidad tal como para que su follaje sea prácticamente inmune a la mayoría de los insectos. En este escenario, centenares de miles de hectáreas de ahipa competirán con el trigo y la soja por los espacios agrícolas en las llanuras del mundo. 

Existen también alternativas intermedias en las que la ahipa ocupe un lugar parecido al de las hortalizas, como la zanahoria o la cebolla, que sin ser comparables a los cereales por la superficie cultivada que ocupan, cumplen un papel importante en la dieta humana. La inversión necesaria en investigación, mejoramiento y selección agronómica, y en el análisis y desarrollo de mercados para llegar a este estado, es accesible a los recursos de nuestro país aun sin la participación de los grandes grupos biotecnológicos que manejan la agricultura mundial

Bases químicas de la toxicidad de la Ahipa

A lo largo de la evolución muchos vegetales han desarrollado compuestos defensivos contra organismos nocivos. Muchas de las drogas usadas como estimulantes por los humanos, tales como la nicotina, la cafeína y la teobromina pertenecen a esta categoría. Una dosis de uno de estos compuestos, que al hombre apenas le permitiría aumentar su ritmo cardiaco y mantener su concentración, es más que suficiente para matar un insecto. Se han usado extractos de nicotina para controlar insectos en cultivos y esta se halla dentro de las armas de la agricultura "orgánica". A este grupo genérico de sustancias pertenecen los compuestos de la familia de la rotenona, presente en plantas de los géneros Derris y Lonchocarpus, además de Pachyrhizus. Estos compuestos actúan sobre los sistemas respiratorio y circulatorio de los insectos, que resultan paralizados lentamente. También son extremadamente tóxicos para los peces, y han sido empleados en Amazonia como método de pesca. Por el contrario, muestran una toxicidad relativamente baja en los animales de sangre caliente. Extractos de semillas de Pachyrhizus han sido empleados con éxito para controlar trips (insectos del orden Thysanoptera, que suelen dañar flores jóvenes) y orugas en diversos cultivos en condiciones experimentales.

Germoplasma, investigación y desarrollo

La ahipa y sus parientes son un ejemplo de los problemas que actualmente plantean los recursos genéticos de origen indígena, su desarrollo y los derechos de propiedad. Ciertamente, América Latina es le región donde residen los principales recursos genéticos del género. Sin embargo, ningún país latinoamericano ha invertido mayores esfuerzos propios en estudiarlos y mucho menos, en desarrollarlos. En el caso particular de Pachyrhizus la investigación ha estado liderada desde hace 15 años por el proyecto Yam Bean de la Universidad Real de Copenhagen, Dinamarca. Con fondos de la Comunidad Económica Europea este proyecto ha promovido la colección, investigación y promoción del cultivo del género en varios países del tercer mundo. De hecho, la mayor diversidad de germoplasma del género se encuentra almacenada en Copenhagen, y no en algún país de origen, lo cual es quizás irritante para algunos voceros de los derechos del Tercer Mundo. La paradoja es que, sin la acción de este proyecto, muchas razas de Pachyrhizus se habrían ya extinguido para siempre.
Fuente: Alfredo Grau. Revista Ciencia Hoy, Volumen 7 Nº 42 (http://www.cienciahoy.org.ar/ch/hoy42/ahipa1.htm)

sábado, 27 de febrero de 2016

El OLLUCO, un tubérculo que forma parte de la dieta andina de América del Sur - OLLUCO, a tuber that is part of the Andean diet of South America


Foto de http://perudelights.com

El olluco (del quechua ulluku), melloco (en Ecuador), chugua (en Colombia), ruba (en Venezuela) y, en Perú, Bolivia, Argentina y unas pocas regiones de la zona sur andina de Ecuador, como olluco, papa lisa, o simplemente lisa, es una planta herbácea originaria de la región andina de Sudamérica. Su nombre científico es Ullucus tuberosus, perteneciente a la familia Basellaceae. Además de ser un alimento, el olluco tiene propiedades cicatrizantes y su uso constante puede mejorar las lesiones en la piel ocasionadas por el acné.
Distribución y hábitat
Es nativa del Altiplano, donde se cultiva por su tubérculo y hojas comestibles. Se cultiva a más de 2800 msnm en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, pudiéndose también encontrar en Argentina y Chile. 
Descripción
El olluco es una planta herbácea y compacta; las variedades silvestres son rastreras, pero para el cultivo se han seleccionado otras trepadoras o semierectas, que pueden alcanzar los 50 cm de altura formando matas densas. En los estolones subterráneos o superficiales se producen tubérculos de forma alargada o esférica, y de colores que van desde al blanco al naranja y púrpura. Normalmente su diámetro va de los 2 a los 15 cm, pero en condiciones favorables pueden asemejarse a los de la papa (Solanum tuberosum). La piel es claramente distinta del interior, firme y claro, de color blanco a amarillo limón y sin fibras perceptibles. 
Cultivo
El olluco crece desde el nivel del mar hasta los 4000 msnm. Prefiere los climas frescos, húmedos, y es resistente a las heladas; el clima cálido fomenta su desarrollo, pero minimiza la producción de tubérculos. Tolera bien suelos poco nutritivos, así como ácidos o arenosos, prefiriendo sin embargo el humus denso, bien drenado, con un pH entre 5.5 y 6.5. Soporta las sequías, pero en época de crecimiento requiere unos 800 a 1400 mm de precipitaciones. El sol abundante es imprescindible para las variedades más difundidas, con entre 10 y 14 horas de fotoperíodo, aunque las variedades más australes de Chile y Argentina parecen no tener los mismos requisitos.
El medio de difusión más frecuente es el replante de tubérculos; del mismo modo pueden utilizarse los esquejes de tallo o incluso el tubérculo fraccionado. Mientras la temperatura esté por encima de los 18ºC, los brotes aparecen rápidamente; al acortarse el período diurno, la planta produce más estolones y los engrosa, formando nuevos tubérculos. Los agricultores suelen elevar el nivel de la tierra alrededor del tallo a medida que aparecen tubérculos para fomentar el crecimiento de otros. Su madurez insume entre 5 y 9 meses, y es más lenta a mayores altitudes.
No se han desarrollado modelos modernos de plantación, pero las técnicas tradicionales combinadas con el uso de fertilizantes y cuidados para la prevención de pestes permiten producir hasta 50 t/ha, rivalizando con los mejores cultivares de papa de esa zona; normalmente, sin embargo, rara vez superan las 10. Se cifra en unas 60.000 t anuales la producción del Perú, el principal productor.
La extracción del tubérculo se realiza a mano; la mecanización parece factible, pero dificultosa, en vista de que es escasamente resistente a los cortes. Los tubérculos más pequeños son los más cotizados; pueden almacenarse en la oscuridad, en lugar fresco y seco, hasta un año. Expuestos al sol concentran clorofila con rapidez y se hacen inútiles para el consumo, pero pueden plantarse.
Se estima que el cultivo del olluco comenzó en los Andes, desde donde se difundió hacia el norte —alcanzando ubicaciones a 10 grados de latitud norte en Venezuela— y hacia el sur, hasta el norte de Chile y Argentina en la época precolombina. 
Consumo
Del olluco se emplean tanto los tubérculos como las hojas frescas, consumidas como verdura en ensalada, hervidas o en otras preparaciones; el sabor de sus hojas recuerda a la espinaca (Spinacia oleracea). Los tubérculos del olluco se consumen preferentemente hervidos, ya que su alto contenido de agua (un 85% cuando frescos) dificulta otras preparaciones. La piel es delgada y se quita con facilidad, pero puede consumirse junto con la pulpa, de color pálido, firme, lisa y suave, sin rastro de fibra; la textura ligeramente gomosa del tubérculo crudo desaparece con la cocción. 
La composición nutricional del tubérculo fresco es de un 85% de humedad, un 14% de almidón y azúcar, y un 1% de proteínas. Seco, el 72-75% es de carbohidratos, 10-16% proteínas, 4-6% fibra y alrededor de un 1% lípidos; aportan así unas 360 calorías por 100 g. Contiene además 23 mg de vitamina C. Las variaciones en el aporte nutricional son marcadas entre cultivares.
Gastronomía
Varios platos de Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia incluyen al tubérculo del Ullucus tuberosus en su composición y es una importante fuente de carbohidratos en la dieta autóctona; el olluquito con charqui, el chupe de lisas y el ajiaco de ollucos en Perú, la sopa de melloco es popular en Ecuador; el ají de papa lisa y la sopa de papa lisa son tradicionales en el occidente y los valles de Bolivia.
Día del Olluquito
Cada 5 de octubre, se celebra en varios pueblos andinos del Perú, el día del olluquito. La fiesta más famosa se celebra en Ayamarca (Huancavelica). El pueblo entero prepara en sus calles el famoso plato con charqui que reúne a cientos de visitantes cada año. 
Problemas
El principal problema para su expansión, sin embargo, es la elevada presencia de infecciones virales en la mayoría de las plantas; puesto que no se reproduce de semilla, sino por esquejes, la difusión mecánica de los virus afecta hasta al 80% de los ejemplares, según los últimos estudios. Cuatro especies diferentes lo atacan: el virus del mosaico de Ullucus (Potyvirus sp.), una especie de Tobomavirus, el virus del mosaico de la papaya (Potexvirus sp.) y el virus C del olluco (Comovirus sp.). Estos causan perdida de vivacidad y deformaciones, y resultan sumamente difíciles de erradicar. La expansión del cultivo está sujeta al uso de técnicas de propagación que eviten la transmisión de virus o al uso de variedades resistentes.
Fuente: https://es.wikipedia.org

viernes, 26 de febrero de 2016

Winter pruning of cankers can help to reduce bacterial spot in PEACHES and NECTARINES - La poda invernal de cancros puede ayudar a reducir la mancha bacteriana en DURAZNOS y NECTARINAS

Bacterial spot symptoms typically appear about three weeks after petal fall. Early-season fruit lesions may extend all the way to the pit. After pit hardening, bacterial spot causes shallower lesions that may coalesce and cause the skin to crack. (Courtesy Sarah Bardsley Capasso)
The bane of peach and nectarine growers in the eastern United States, bacterial spot can lead to significant and sometimes total fruit loss, especially during the wet and warm conditions that the disease-causing bacteria favor. Growers can, however, fight back with a management program that incorporates the active winter pruning of twig cankers, which can harbor large concentrations of the bacteria, called Xanthomonas arboricola pv. pruni (or Xap).

By removing the cankers, growers can significantly reduce the amount of bacteria — called the inoculum — that would otherwise thrive and spread throughout the tree and to adjacent trees during the following spring. To remove the cankers, orchard workers first have to be able to recognize them, and unfortunately that is no easy task, said Sarah Bardsley Capasso, who has been working on the disease as a graduate student in the Department of Plant Pathology and Environmental Microbiology at Pennsylvania State University.

“People who have been growing trees for 25 to 30 years have issues with identifying cankers,” Capasso said. That’s why the Penn State Fruit Research and Extension Center has held workshops on distinguishing between healthy wood and cankers. Usually, she said, workers first notice cankers in the spring because, unlike healthy portions of branches, they don’t bear any leaves. Cankers will also look water-soaked, although they aren’t actually wet.

These darker, blacker sections, which are often at the tips of branches, enlarge as they age and, about three weeks after petal fall, may begin to cause the bark to crack and take on a slightly sunken appearance. “What we think happens is that the bacteria originally enter the tree through the leaves and move through the leaves and underneath the bark where cankers form and where the bacteria overwinter,” she said. “Come spring, we’ll often see a lot of bacterial spot symptoms on fruit and leaves right around the cankers.”

The symptoms of bacterial spot on fruit are similar to those of peach scab, which is a fungal disease. On leaves, both copper injury and nitrogen deficiency look similar to bacterial spot. Distinguishing features of bacterial spot on leaves include angular-shaped lesions (rather than round) that are often surrounded by a yellow halo. As the season progresses, bacterial spot lesions may fall out of the leaf, leaving behind holes. (Courtesy Sarah Bardsley Capasso)
Although pruning of cankers can occur any time of the year, winter is opportune because much of the bacteria are holed up in the cankers at the same time that orchard workers are available to take on the labor-intensive chore of scouting for cankers tree by tree. For removal, Capasso recommends cutting beyond the canker and a bit into the healthy wood. “A good rule of thumb would be about 6 inches beyond, if it can be spared, because the bacteria are going to be invading the healthy tissue without visible symptoms initially.”

Once severed, the cankers should be removed from the orchard. “Just take them to the burn pile and get rid of them that way,” she said. “If you put them in a dumpster or pile them up, you’re not really killing the bacteria.” Even the most diligent canker-removal program, however, will not completely eliminate Xap.

Cankers can be difficult to identify in the winter, but a telltale characteristic is their darker, cracked and sunken bark. Workers should snip off the cankers, plus another 6 inches of healthy wood, and then remove the trimmings from the orchard. (Courtesy Sarah Bardsley Capasso)
For the best results, Capasso recommended a comprehensive management program, which includes:
—Locating new orchards in well-draining soils and avoiding low spots to lessen the wet conditions Xap favors. “Even small amounts of standing water in an orchard will become a big issue with bacterial spot,” she said.
—Planting cultivars that are less susceptible to the disease. “Remember that no cultivar is completely resistant to bacterial spot, so when the weather is wet and warm, for instance, even the most resistant cultivars may get some symptoms,” she said.
—Reducing tree stress by removing weeds, especially high weeds.
—Pruning trees to increase airflow within the canopy. This will help to keep leaves dry. “The faster you can dry the leaves, the less time you are going to allow for the bacteria to get into the tree,” she said.
—Spraying with copper, which is a proven treatment for bacterial spot, but combining it with other chemicals.

Field tests at Penn State showed success with copper alternated either with the biofungicide Serenade Optimum or with the phosphorus acid Rampart, or with copper mixed with hydrated lime. These combinations reduced the phytotoxicity side effect that occurs with copper, and also helped to prevent the bacteria from developing resistance to copper.

Although rotations of copper and the antibiotic oxytetracycline are commonly used in orchards, the field tests showed oxytetracycline didn’t work as well as the copper programs under the strong disease pressure in southern Pennsylvania. She cautioned that such field tests are site- and weather-specific, so growers may have different results with copper combinations.

Growers may not be able to have totally Xap-free peach and nectarine orchards, but Capasso reiterated that they should be able to greatly reduce the impact of bacterial spot if they follow a management strategy that includes removal of cankers. “Overwintering cankers are large sources of inoculum. If you get rid of them, you will get rid of a lot of bacteria and will reduce the initial amount of inoculum in spring and the initial disease severity.”
Source: Leslie Mertz (http://www.goodfruit.com)

domingo, 11 de octubre de 2015

Argentina: Aprueban el primer transgénico (PAPA, PATATA) para consumo humano directo - First GMO (POTATO) for human consumption approved

Foto de http://www.argenpapa.com.ar
El Gobierno celebró como un gran logro la aprobación de los primeros cultivos genéticamente modificados (OGM) desarrollados por científicos argentinos, confirmada ayer en el Boletín Oficial. Sin duda lo es. Pero hay más que festejos detrás de esa medida. Con la autorización de una papa resistente a virus, la Argentina decidió dar un paso más allá: por primera vez ofrecerá a su población el consumo directo de alimentos transgénicos. Tras análisis que tomaron varios años, el Ministerio de Agricultura publicó las resoluciones que habilitan la siembra y venta de los dos primeros transgénicos “made in Argentina”.
Los OGM aprobados son una soja con tolerancia a la sequía, la HB4, cuya patente pertenece a Indear, una sociedad entre el CONICET y Bioceres. El segundo es una papa resistente al virus PVY, que fue desarrollada entre el mismo CONICET y Tecnoplant. Así la Argentina entró al club de países que desarrollaron biotecnología agrícola. Lo integran Brasil (1 evento), Cuba (1), Indonesia (1), China (5) y Estados Unidos (más de 40).

Casi a punto de que se cumplan 20 años de la introducción del primer transgénico en el país, la soja RR de Monsanto, la administración K tomó una decisión difícil y potente: aprobar una papa transgénica. Es que hasta ahora la Argentina autorizó 32 transgénicos, pero solo en soja, maíz y algodón. Ninguno de estos cultivos es para consumo humano directo y por lo tanto no ha habido grandes resistencias entre la población al avance de estas tecnologías. Con la papa todo parece más difícil. Por eso fuentes de Tecnoplant aclararon ayer que no se precipitarán y recién comenzarían a vender las semillas dentro de al menos dos años.

De los 28 países que cultivaron transgénicos en 2014, solo un puñado se atrevió a desafiar el humor de sus habitantes con OGM consumidos sin procesamiento previo. Bangladesh tiene una berenjena; China, papaya y tomate; Estados Unidos, una calabaza. En el caso de la papa, además, hay un antecedente clave: Estados Unidos y Canadá sembraron una variedad Bt en 1999, que luego desapareció porque compañías como McCain y McDonald’s se negaron a darle ese transgénico a sus clientes.

Con la flamante soja tolerante a la sequía –la primera con esa característica a nivel global–, el camino parece más llano. Para no poner en riesgo las exportaciones sojeras argentinas, Agricultura solo puso como condición que Bioceres se abstenga de comercializar el cultivo hasta tanto no logre que China lo acepte. Esa misma condición ya había sido impuesta a multinacionales como Dow.
Fuente: Matías Longoni (http://www.ieco.clarin.com)

sábado, 10 de octubre de 2015

Entomólogos descubren nuevas especies de MOSCA DE LA FRUTA - Entomologists discover new species of FRUIT FLY

Acanthiophilus minor (Foto Agencia de Noticias SINC)
Un equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv, Israel, descubrió tres nuevas especies de mosca de la fruta, pertenecientes al género Acanthiophilus. Estos insectos habitan en África, Europa y Asia, y aunque algunos son un buen mecanismo de control contra el crecimiento excesivo de maleza, otros suponen una plaga seria que daña cultivos y ocasiona graves pérdidas económicas. En el estudio -publicado en Annals of the Entomological Society of America– se identifican tres especies: A. minor, A. summissus y A. unicus. Los científicos se centraron en este grupo de moscas para identificar su filogenia, es decir, las relaciones de parentesco con los distintos seres vivos, informa la agencia.

“Este descubrimiento es parte de un proyecto más grande: una revisión de Acanthiophilus y el género de la mosca de la fruta Tephritomyia“, afirma Elizabeth Morgulis, investigadora del departamento de Zoología de la Universidad de Tel Aviv (Israel) y coautora del trabajo. “Cuando comenzamos nuestra investigación, la hipótesis era que Acanthiophilus y Tephritomyia formaban un grupo monofilético. Algunas de las especies que fueron asignadas en un primer momento a Acanthiophilus en realidad pertenecían a otros géneros y descubrimos tres especies no descritas de este tipo de moscas de la fruta”, explicó la científica.

Los siguientes pasos del estudio según Morgulis, serían un análisis cladístico a gran escala y otro filogenético molecular que incluya al género y a otros relacionados. De acuerdo a lo informado, el objetivo de la investigación es obtener un mayor conocimiento respecto a este grupo de moscas para llegar a comprenderlo como un todo, así como verificar el estatus de las plantas huéspedes e identificar otras especies de este género ya que el equipo considera que aún quedan moscas sin descubrir.
Fuente: www.portalfruticola.com

sábado, 4 de julio de 2015

Argentina presentará una demanda ante la OMC para volver a exportar LIMONES a EEUU - Argentina will submit a claim to the WTO to re-export LEMONS to the US


Image from http://nobacks.com/wp-content/uploads/2014/11/Lemon-13-388x500.png

Envalentonado por el anuncio de que la Argentina retornará con la exportación de carne vacuna a EEUU, el Gobierno nacional pretende lograr el mismo propósito con los limones, que se producen en Tucumán. El canciller Héctor Timerman anticipó que si Estados Unidos mantiene la prohibición a la Argentina de vender limones a ese mercado, presentará una denuncia en la Organización Mundial de Comercio (OMC). “Seguimos negociando con el tema de los limones que siguen estando vedados en EEUU por medidas proteccionistas. Somos el principal productor de limones de todo el mundo. Si no se llega a un acuerdo rápidamente, el caso de los limones terminará en la OMC”, afirmó Timerman. 

La Argentina y EEUU negociaron durante 6 años hasta que se concretó la apertura del mercado a los limones en 2000. No obstante, luego de las exportaciones de 2001, una decisión judicial suspendió el proceso. Los argumentos de los EEUU respondían a la intención de proteger la sanidad vegetal, a partir de la sospecha de que los limones argentinos podrían ser transmisores de una bacteria. En 2000, el primer año en que exportaron limones a EEUU, se enviaron 7.400 t de la fruta, mientras que en 2001 se pasó a 20.000 t. 

Esta postura fue ampliamente reclamada por las máximas autoridades argentinas en los foros internacionales e inclusive, inspiró una presentación ante la OMC, en la que la Argentina reclamó en 2012 por las trabas del país tanto al ingreso de limones como al de carnes. Posteriormente, la Argentina dio un paso adelante para recuperar al mercado norteamericano a través de la presentación de un trabajo científico que demuestra la condición del limón argentino como no hospedante de Clorosis Variegada de los Citrus (CVC), y asegura que las semillas de cualquier especie cítrica del país no transmite verticalmente la bacteria que lo ocasiona.
Fuente: http://www.lagaceta.com.ar

martes, 23 de junio de 2015

Chile busca aplicar técnica del insecto estéril en el control de la Lobesia botrana en VID - Chile seeks to apply the sterile insect technique in controlling Lobesia botrana in GRAPE

En el Valle de Lluta, en el extremo norte de Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) inauguró un laboratorio experimental en el Centro de Producción de Insectos Estériles (CPIE), con el fin de evaluar esta técnica como método de control complementario y alternativo a la Lobesia Botrana o polilla del racimo de la vid.

Lobesia botrana / Fotografía gentileza SAG
Lobesia botrana / Fotografía gentileza SAG

El SAG reportó que aunque la importancia de la plaga es reconocida a nivel mundial, hasta hoy ningún país ha utilizado la Técnica del Insecto Estéril (TIE) como herramienta de control. Es por ello que el SAG de Arica y Parinacota, aprovechando su experiencia con la mosca de fruta, construyó este laboratorio piloto que entró en operaciones en abril.

El objetivo es esterilizar a un gran número de insectos que luego son liberados al medio ambiente para que compitan con poblaciones naturales, buscando que se reduzcan o pierdan su capacidad de reproducción. De esta forma, el éxito de su aplicación depende del número de insectos esterilizados, de su calidad como producto y de su competitividad respecto de los insectos silvestres.

El laboratorio cuenta con 120 metros cuadrados donde se permitirá la producción experimental de la polilla de la vid. Aquí se pretende conocer más sobre su biología y características, que la conviertan en una opción viable en el marco de la TIE.

También se busca lograr la determinación de dietas eficientes y los procedimientos necesarios para el control de proceso y calidad de esta polilla, con el propósito que a futuro pueda ser una alternativa para el control en campo a través de su producción masiva.

Originaria de Europa, la Lobesia botrana fue detectada por primera vez en Chile en la zona de Linderos, Región Metropolitana. La plaga ataca a los viñedos y su larva provoca un daño directo al alimentarse de los racimos, produciéndose una producción y deshidratación de las bayas, hecho que hace disminuir los rendimientos de las viñas.

Hay que indicar que el CPIE es mundialmente conocido por su capacidad y conocimiento en TIE, siendo el único centro existente en Chile. A dos meses de iniciada las labores ha logrado mantener y amplificar la producción de Lobesia.

Otro beneficio que presenta el CPIE, es su equipo irradiador, que permitirá realizar los ensayos necesarios para determinar los tiempos y dosis que se requerirán para la esterilización de la polilla de la vid antes de ser usada en campo.

“A nivel mundial no existe información disponible que pueda ser transferida como el Servicio Agrícola y Ganadero haya destinado los recursos necesarios para la implementación de un Laboratorio Experimental para iniciar los referidos estudios, y de cuyos resultados dependerá el establecimiento de TIE para Lobesia en Chile”, destacó el SAG.

www.portalfruticola.com

lunes, 22 de junio de 2015

THRIPS use chemical alarms to warn each other of danger- Los TRIPS usan alarmas químicas para advertir a los demás miembros de la colonia cuando hay peligro

How dangerous is the enemy coming your way? Some animals want to warn each other so that they can flee. An insect, the Californian thrip, which has caused damage in horticulture, can encrypt information about danger in a chemical alarm signal. 

© Jan van Arkel - predatory bugs attack thrips
From NWO research from PhD student Paulien de Bruijn (University of Amsterdam) it appears that the previously considered primitive insects have this skill that was formerly only associated with mammals. Animals need to stay alert for predators. With these warning signals, animals don't have to use so much time staying alert for danger. It was already recognised that some mammals alter their alert signal depending on the type of danger. Blue monkeys have 3 different alarm sounds for different predators.

Are chemicals as effective as noise?
An alarm can take many forms, such as vocal, chemical, visual and mechanical. Vocal communication was previously thought to be the only way in which the level and nature of the danger could be communicated. But lots of insects use a chemical alarm signal (alarm pheromone). Ecologist Paulien de Bruijn therefore researched whether this pheromone release could be changed depending on the situation, by changing the component elements, for example.

De Bruijn used thrips in her study and exposed the larvae to a relatively safe enemy (predatory mites) or a really dangerous enemy (predatory bugs). The thrips seemed to change their alarm signal depending on the type of danger. Thrips produce alarm pheromone in dangerous situations. This is a mix of two materials: decyl acetaat and dodecyl acetaat. With an increasing level of danger, the amount of pheromone increased and also the mix was changed. 
The variable alarm signal of thrips is far more complex and detailed that was previously thought. Presumably, such alarm signalling can also take place in a lot of other anthropods. The research from De Bruijn therefore asks new questions about the existence and evolution of alarm signals. The research is financed by the Open Programma of NWO Aard- en Levenswetenschappen.
Source: NWO, www.hortdaily.com

domingo, 14 de junio de 2015

Argentina. Manifestación de enfermedades poscosecha en LIMÓN - Outbreak of postharvest diseases in LEMON


Las frecuentes precipitaciones en Tucumán generaron condiciones de humedad favorables para la manifestación de las podredumbres en los frutos de limón.


Foto: http://www.lv12.com.ar
Lo advirtió Gabriela Fogliata de la Sección Fitopatología de la EEAOC. Luego de las lluvias de fines de mayo, se volvió a ver en el campo la “podredumbre morena” (causada por el hongo Phytophthora sp.), sobre todo en la región centro-sur del área citrícola, enfermedad que causó daños al inicio de esta campaña. También las “podredumbres pedunculares” están presentes; en este caso, su incidencia está directamente relacionada con las condiciones de los lotes, en especial con la edad de las plantas y con la cantidad de material seco que tengan las mismas.

Otra de las enfermedades prevalentes y que requiere especial atención en este período de cosecha es la “podredumbre amarga” o Sour Rot (Geotrichum citri-aurantii), que en esta campaña se manifestó en forma anticipada. Ya en marzo, la Eeaoc detectó elevados niveles del hongo causante de esta podredumbre en el campo, tanto en la fruta ‘amarilla’ como ‘pinta’.

El retraso en el inicio de la cosecha contribuyó a la presencia de fruta muy madura, que sumado a las condiciones ambientales actuales incrementó los riesgos de esta podredumbre. Por ello, la ingeniera Fogliata recomienda optimizar las tareas de desinfección de la fruta para bajar el inóculo inicial. Las restricciones al uso de guazatina, fungicida eficaz para controlar esta podredumbre, obligó a buscar alternativas en el uso de desinfectantes y fungicidas del grupo de los triazoles. Gracias a este desarrollo y a la gestión de Afinoa y empresas propietarias del propiconazole -molécula perteneciente a este grupo-, se logró el registro de la misma, aceptada por Unión Europea. 

También se observó en esta campaña la caída prematura de fruta. Esto sucede con mayor intensidad en la zona centro y estaría asociado a la combinación de humedad y temperatura. El primer síntoma sería el desprendimiento de la fruta y luego ocurre un colapso interno de las células que se manifiesta como depresiones en la cáscara, la cual permanece firme y del mismo color del tejido sano del fruto, aunque también puede tornarse de color rojo intenso.

Fuente: www.lagaceta.com.ar 

miércoles, 10 de junio de 2015

Diverse responses of LETTUCE cultivars and germplasm lines to infections of three isolates of Xanthomonas campestris pv. vitians - Diversas respuestas de cultivares y líneas de germoplasma de LECHUGA a infecciones de tres aislamientos de Xanthomonas campestris pv. vitians

Bacterial leaf spot (BLS) disease, caused by Xanthomonas campestris pv. vitians (Xcv) has become an increasingly damaging disease in the lettuce production areas of the United States. 


To understand the nature of the outbreaks of this disease, the pathogenic variations for causing disease were evaluated by HortScience on 29 lettuce cultivars and germplasm lines using three Xcv isolates recovered in different years from the Everglades Agriculture Area (EAA) of Florida.

Significant differences were shown in both the BLS incidences and disease severities among the three Xcv isolates, and the rank from high virulence to less severity was L7 > JF196 > NF1.

Source: www.hortdaily.com 

sábado, 7 de febrero de 2015

Argentina. Nuevas variedades de DURAZNO (melocoton) creadas por el INTA - New PEACH varieties released by INTA

El INTA San Pedro presentó dos nuevas variedades de durazno que se adaptan a la zona del norte bonaerense. Además se inscribieron seis cultivares, que ya se producen en la región, en el INASE.


           
Técnicos del INTA desarrollaron dos nuevas variedades de durazno denominadas “Querandí INTA” y “Eusebio”. Ambas prosperan en la zona frutícola del norte bonaerense y, por sus características agronómicas, la primera se adecua a la producción familiar mientras que la segunda tiene un mayor potencial para su cultivo a escala comercial. Además se inscribieron otras seis variedades, que ya se producen en la región, en el Registro Nacional de Cultivares del Instituto Nacional de Semillas (INASE).

“La investigación para la obtención de nuevas variedades responde a un interés que nunca decae en el productor frutícola”, señaló Gabriel Valentini, especialista del INTA San Pedro –Buenos Aires–, quien también agregó: “Es fundamental obtener variedades con características mejoradas, ya que eso facilita el acceso de la producción al mercado interno y, por lo tanto, la sostenibilidad de los productores”. “Querandí INTA” se destaca por el carácter temprano de su cosecha –desde el 18 de noviembre hasta el 5 de diciembre–, si se tiene en cuenta que el período de cosecha de duraznos en la zona se extiende hasta el mes de marzo. Desarrollada a partir de materiales genéticos disponibles en las colecciones del INTA San Pedro, esta variedad comienza a florecer hacia el 25 de agosto y finaliza alrededor del 10 de septiembre. Con respecto al fruto, este es un durazno de pulpa amarilla –con una textura similar a la de los duraznos que se utilizan para enlatar–, firme, ligeramente fibrosa y con un carozo bastante adherido a la pulpa. Su piel es de color amarillo con un sobrecolor rojo que puede ocupar hasta el 70% de la superficie, y su peso promedio ronda los 150 gramos.

“Por su cosecha temprana, esta variedad escapa al ataque de algunas plagas y enfermedades y, con un calendario sanitario de cuidados mínimos, puede llegarse a la cosecha con una buena cantidad y calidad de frutos”, explicó Valentini. En esa línea, especificó que “una planta adulta bien tratada puede producir entre 25 y 30 kilos de fruta”. En general, esta variedad se aprecia por el buen sabor y aroma de sus frutos, los cuales tienen un contenido relativamente alto de azúcar –según la época de cosecha– y una pulpa bastante consistente. Debido a estas cualidades, los frutos pueden ser consumidos en fresco o utilizados para elaborar dulces y mermeladas artesanales y duraznos en almíbar. “Si bien un productor comercial puede utilizar esta variedad, por sus buenas características, nosotros la recomendamos también para el huerto familiar”, afirmó el técnico.

Se estima que este cultivar –sumado al segundo, “Eusebio”– esté disponible en los viveros de la zona hacia principios del próximo año. Este durazno, de cosecha temprana, presenta una pulpa amarilla, firme, ligeramente fibrosa y con un carozo bastante adherido a la pulpa. “Eusebio” Esta variedad florece desde el 5 hasta el 20 de agosto y se cosecha entre los últimos días de noviembre y el 10 de diciembre. Se trata de un cultivar seleccionado a partir de yemas introducidas desde el programa de mejora de la Universidad de Florida, Estados Unidos. Con relación al fruto –destacado por su forma redondeada–, este es un durazno de pulpa amarilla, medianamente firme, no fibrosa y con un carozo casi “despegado” de la pulpa. Su piel es de color amarillo con un sobrecolor rojo que puede ocupar hasta el 90% de la superficie, y su peso ronda los 180 gramos.

“Este cultivar tiene muchas características en común con otra variedad –llamada ‘Hermosillo’–, pero fue seleccionado debido a su mejor coloración y para ofrecerle una alternativa más al productor”, explicó Valentini. Por sus características, resaltó las potencialidades de este cultivar para su producción a escala comercial, aunque remarcó que eso no invalida su uso en explotaciones familiares. Por sus características agronómicas, se recomienda esta variedad para la producción a escala comercial. Variedades registradas

“El cultivo de duraznos ha sido, como la fruticultura en general, durante bastante tiempo uno de los motores de esta región”, señaló el técnico en referencia al potencial de la actividad en el norte bonaerense. En particular, la producción de duraznos ocupa cerca de 3.000 hectáreas distribuidas en el área noreste de la provincia de Buenos Aires, desde San Nicolás hasta Zárate. En esa línea, Valentini destacó el rol del INTA San Pedro que desde hace casi 50 años desarrolla actividades vinculadas con el mejoramiento genético y la selección de nuevas variedades. A partir de ese trabajo, recientemente se inscribieron otras seis variedades de duraznos –“San Pedro”, “Scarlet Pearl”, “Legacy” y “Capitán”–, que se encuentran en producción en la región, en el Registro Nacional de Cultivares del Instituto Nacional de Semillas (INASE).

Fuente: http://intainforma.inta.gov.ar

Argentina. Manejo integrado de plagas en FRUTILLA (FRESA) - IPM in STRAWBERRY



Source: INTA Informa (http://intainforma.inta.gov.ar/)

Chile: Gobierno declaró brote de "mosca de la fruta" en Iquique - Government declared outbreak of "fruit fly" in Iquique

El 3 de febrero se capturó a una hembra de la especie, con lo que se decretó el brote.

El 3 de febrero se capturó a una hembra de la especie, con lo que se decretó el brote.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) identificó ejemplares de la llamada "mosca de la fruta" en Iquique, por lo que lanzó una serie de medidas para eliminar la plaga.
La Ceratitis Capitata es un díptero que provoca graves daños en la agricultura de alimentos como la naranja, mandarina o ciruela, donde la larva de esta mosca se alimenta de la pulpa de la fruta y deja en ella sus excrementos.
El Sistema Nacional de Detección de Moscas de la Fruta logró capturar el 27 de enero a un ejemplar macho. Al respecto, la autoridad activó el "Plan de Acciones Correctivas para mosca del Mediterráneo", donde, entre otras medidas, se aumentarán las trampas en las zonas en que se logró capturar a los ejemplares.
Posteriormente, el 3 de febrero, se  capturó una hembra, con lo que se declaró la existencia de un "brote de mosca del Mediterráneo".
Debido a esto se realizaron una serie de procedimientos de control, como el retiro de toda la fruta hospedera que estuviera a 200 metros de las detecciones, la intensificación de las trampas, la aplicación de productos orgánicos contra la Ceratitis capitata y la declaración de área cuarentenada alrededor de las capturas.
A pesar del brote, Chile mantiene el carácter de país libre de Mosca de la Fruta desde 1995.