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domingo, 30 de abril de 2017

Argentina: Revelan altos contenidos de residuos de plaguicidas en algunas FRUTAS y HORTALIZAS - Argentina: High content of pesticide residues revealed in some FRUITS and VEGETABLES

http://adelanto24.com
Casi el 98% de las partidas de peras ofertadas entre 2011 y 2013 en el Mercado Central de Buenos Aires y sus similares de La Plata y General Pueyrredón -Mar del Plata- dieron positivo en 20 variedades de insecticidas y fungicidas. Prácticamente el 93% de las muestras de apio monitoreadas en los mismos puntos evidenció restos de 16 agroquímicos. Más del 91% de las mandarinas que se comercializaron por entonces en estos también centros de distribución presentaron trazas de otros 16 pesticidas.
Las manzanas, otro ejemplo: el 85% de la fruta reveló presencia de 22 tipos de insecticidas, fungicidas y acaricidas. El 76,6% de las muestras de frutilla expuso restos de 17 plaguicidas. De un total de 27 frutas, verduras y producciones similares relevadas, sólo 4 variedades dieron 0 en contaminación: cebolla, batata, yerba mate y almendras.
Ya en 2016, una experiencia similar -aunque asentada de otra manera en distintos expedientes- fue más allá: ubicó que el 65,4% de las partidas de apio puestas a la venta en los mismos sitios contenía concentraciones de, principalmente, insecticidas y fungicidas por encima de los LMR (Límites Máximos de Residuos) que fija la normativa vigente en la Argentina para este tipo de alimentos.
En total, se constató la presencia de 21 agroquímicos sólo en ese producto, entre ellos el insecticida endosulfán, de uso prohibido en la Argentina desde mediados de 2013. En la zanahoria, el 62,5% de las muestras analizadas dio un resultado similar -6 principios activos, divididos entre insecticidas y fungicidas-.
El pimiento no fue la excepción: el 50% de las muestras reveló una concentración de tóxicos que viola las pautas legales. Se ubicaron 3 pesticidas. En el caso de la frutilla, el 41,6% de la fruta analizada entre 2014 y 2016 también arrojó como resultado una contaminación superior a lo fijado por los LMR. Diecisiete agroquímicos detectados. De 34 productos monitoreados, apenas 8 se ubicaron dentro de lo permitido. O sea, respetando los límites prefijados.  Eso sí, estos últimos expedientes no aclaran si en aquellos casos en los que no se violaron los LMR se detectaron o no trazas de agroquímicos en la fruta y la verdura.
Todo este detalle se encuentra volcado en sendos documentos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) a los que, por pedido legal, accedió la ONG ambientalista Naturaleza de Derechos y que fueron acercados a Adelanto 24 en las últimas horas. En concreto, los resultados revelan que el Estado argentino sabe que prácticamente el total de las frutas y verduras que se comercializan en el país se encuentra de alguna forma contaminado con agroquímicos.
“Los datos forman parte de la respuesta de SENASA a un pedido de registros de controles que se hayan llevado a cabo en los últimos 5 años en el Mercado Central y los regionales de La Plata y Pueyrredón. La realidad es que se trata de información contundente aunque incompleta: SENASA en ningún momento aclara las cantidades ubicadas en cada producto y qué decisión tomó respecto del destino de tanta fruta y verdura contaminada”, comentó a Adelanto 24 Fernando Cabaleiro, abogado y titular de Naturaleza de Derechos.
“Las planillas que entregó el organismo corresponden a controles en 2013 y 2016. Y varían en la forma en que se asentaron los datos. En la primera experiencia SENASA expuso en detalle todos los casos positivos de contaminación. Ya en el trabajo de 2016 se cuidó y sólo mencionó a aquellos que superaron los límites permitidos. Nunca precisó si igual ubicó agroquímicos en las frutas y verduras que no violaron la pauta de toxicidad establecida”, agregó.
Según Cabaleiro, los datos fueron entregados sólo cuando Naturaleza de Derechos dio un plazo con promesa anticipada de acción legal en caso de ser incumplido. “Acá es el propio Estado el que reconoce que las frutas y las verduras llegan a los mercados totalmente contaminadas. Igualmente, el SENASA contestó con información parcial, muy mal elaborada. Eso expone que hay un desinterés del mismo organismo respecto de lo que ocurre”, dijo.
Una muestra de las variedades envenenadas y los agroquímicos detectados:
También del período 2011-2013:
En frutilla, papa y manzana:
La pera, a la cabeza entre las frutas con mayor presencia de pesticidas, con 302 muestras contaminadas de un total de 309 sometidas a examen:
Para el período 2014-2016, y como antes explicó Cabaleiro, SENASA efectuó una maniobra orientada a cubrir la desidia del organismo: dejó de asentar el total de frutas y verduras contaminadas para, en cambio, sólo exponer aquellos casos en los que sí constató una violación a los límites permitidos -expuestos como NC-.
Un primer detalle de dichos monitoreos:
Frutilla y pimientos, complicados:
Último detalle del período en cuestión. Cereza, pimentón, ananá, algunos de los productos que sobresalen en un registro que espanta:
De todo lo expuesto, la manzana aparece como un caso a analizar de forma puntual por el copioso cóctel con que se bombardea la fruta: 22 productos divididos entre acaricidas, fungicidas e insecticidas.
Entre todos ellos, se destacan estos nombres:
  • Acetamiprid: insecticida neonicotinoide de uso limitado en Europa por su capacidad para extinguir las poblaciones de abejas melíferas.
  • Acrinatrina: insecticida piretroide vinculado a la cipermetrina, letal para abejas y peces. Este último aparece como uno de los desarrollos que, en combinación con otros pesticidas, viene originando casos de polineuropatías tóxicas y trastornos en el sistema nervioso periférico como el denunciado por Fabián Tomasi, ex empleado de una compañía fumigadora de Basabilbaso, provincia de Entre Ríos.
  • Clorotalonil: fungicida, capaz de dañar piel y ojos si se lo aplica sin protección. Tóxico para peces y cualquier organismo acuático en general.
  • Carbendazim: fungicida, muy cerca de prohibirse en Europa por su comprobado comportamiento de disruptor endocrino. Además, su ingrediente activo, la carbendazima, puede afectar la fertilidad masculina.
  • Bifentrin: insecticida piretroide.
  • Carbaril: insecticida. Potencialmente cancerígeno para los humanos. Acaba con crustáceos y abejas. En la actualidad, de uso prohibido en Gran Bretaña, Alemania, Suecia, Dinamarca y Austria, entre otros países. Un documento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) publicado el 15 de octubre de 2013, y firmado por Mariela Curetti, ingeniera agrónoma de la Estación Experimental Agropecuaria Alto Valle, reconoce: “De utilizarse este raleador, no debe olvidarse que se trata de un insecticida que afecta a las abejas y puede generar residuos en la fruta, una limitante especialmente en variedades de cosecha temprana como Gala.”
  • Clorpirifos: insecticida organofosforado. Uno de plaguicidas más utilizados en la agricultura de la Argentina. Dow, su desarrolladora, fue multada en 1995 y 2003 por ocultar casi 250 casos de intoxicación con ese agroquímico sólo en los Estados Unidos y continuar publicitando al insecticida como producto “seguro”. En la sumatoria de ambas sanciones, Dow culminó desembolsando a modo de pena más de 2,7 millones de dólares. Ya en 2011, un estudio concretado por la universidad norteamericana de Columbia vinculó al insecticida con numerosos casos de niños afectados con retrasos mentales y físicos en zonas cercanas a Nueva York.
  • Fenazaquin: acaricida del grupo de las quinazolinas. Muy tóxico para peces y organismos acuáticos en general. Mortífero para las abejas.
  • Fludioxonil: fungicida, extremadamente tóxico para organismos acuáticos.
  • Iprodione: fungicida. Desde 1996, de uso prohibido para la producción de frutas finas como la cereza en todo Estados Unidos. En un contexto de alta exposición, cancerígeno para los humanos.
  • Malation: insecticida organofosforado. Disruptor endocrino.
  • Metilazinfos: insecticida organofosforado. Prohibido en la Argentina desde el 31 de marzo de este año. De alta toxicidad para humanos, aves e insectos en general.
  • Novaluron: insecticida, del grupo químico de las benzoilureas. Letal para abejas y organismos acuáticos. Prohibido desde 2011 en buena parte de Europa.
  • Tiabendazol: fungicida, muy tóxico para peces y organismos acuáticos en general.
  • Thiacloprid: insecticida neonicotinoide desarrollado por Bayer. De uso vetado por el grueso de los países de la Unión Europea por atentar contra la supervivencia de las abejas.
  • Tiametoxam: insecticida neonicotinoide. Restringido en Francia y Alemania por provocar lo mismo que el Thiacloprid.
Semejante cóctel, queda expuesto en los documentos de SENASA, forma parte de una cultura de producción atada a los agroquímicos a la que no escapa prácticamente ningún cultivo. También hay casos que asustan más que el espanto: en la rúcula, el organismo oficial ubicó partidas contaminadas con DDT, un insecticida cancerígeno de uso prohibido en la Argentina desde 1990.
“Lamentablemente, SENASA no especifica en la información remitida si todos los productos constatados pertenecen a diferentes partidas monitoreadas o si fueron ubicados juntos en una misma fruta o verdura. Los datos incompletos le suman más dramatismo a un resultado catastrófico”, aseguró Cabaleiro.
Lo que sigue para Naturaleza de Derechos es un pedido a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para que este último organismo evalúe la situación química de todos los alimentos desarrollados a partir de estas frutas y verduras.
“Vamos a exigir que se constate si no hay agroquímicos en productos como, por ejemplo, el puré de tomate, los enlatados, las conservas. La uva dio positivo en contaminación ¿qué ocurre con el vino? En tanto los cítricos también encierran trazas ¿qué pasa con las mermeladas? ¿Y con los jugos, las aguas saborizadas? Le vamos a exigir judicialmente a la ANMAT que se expida respecto de todos estos interrogantes”, anticipó el entrevistado.
Antes que sembrar el pánico, la intención del abogado es alentar el reclamo judicial de manera tal que SENASA no sólo ajuste el control si no que, además, haga público el resultado de cada uno de sus monitoreos, informe los cócteles ubicados, y detalle el origen y destino de la mercadería contaminada. “Acá hay un Estado que está mirando para otro lado”, sintetizó Cabaleiro. Para tragedia de cada uno de nosotros, tiene toda la razón.
Fuente:  (http://adelanto24.com)

domingo, 9 de abril de 2017

De la chinampa a tu mesa - From the "chinampa" to your table

http://www.eluniversal.com.mx/articulo/menu/2017/04/7/alacena-chinampera

De la chinampa a tu mesa: De origen precolombino, la chinampa ha alimentado al Valle de México durante siglos. Aprovecha este cultivo y lleva sus productos hasta tu mesa

Una chinampa (del náhuatl chinamitl, seto o cerca de cañas) es un método mesoamericano antiguo de agricultura y expansión territorial que, a través de una especie de balsas cubiertas con tierra, sirvieron para cultivar flores y verduras, así como para ampliar el territorio en la superficie de lagos y lagunas del Valle de México; haciendo a México-Tenochtitlan una ciudad flotante. Las utilizaban para la agricultura y adueñarse de los otros terrenos (https://es.wikipedia.org).

sábado, 8 de octubre de 2016

Falta de tecnología causa sobreoferta de TOMATE en Paraguay - Lack of technology causes over production of TOMATO in Paraguay

Foto extraída de http://www.ultimahora.com
Ahora mismo el mercado se encuentra con una "superproducción" de tomates, afirmó Baruja, y que se debe a que los productores cosechan en la misma época, aseguró en un contacto con Radio Ñanduti. En un rápido análisis señaló que la sobre abundancia de la hortaliza supera las necesidades del mercado. Esto se debe a que muchos de los productores, carecen de tecnologías que le permita a los agricultores producir en forma escalonada y tener una producción de tomates durante todo el año. Entre esas tecnologías, citó el caso de la ausencia de invernaderos, sistemas de riego, infraestructuras, elementos necesarios para la producción hortícola.

Según señaló, los productores actuales reciben la cooperación del Ministerio de Agricultura, con sus recomendaciones y también con la canalización de sus productos en el mercado local. Prueba de ello es el convenio firmado con la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), por la que estos ya adquirieron unos 3500 kilos de tomate. También se encuentra prevista la compra de zanahorias, cebollas entre otros productos del campo.

Por otra parte, señaló que otros productos que se están desarrollando de forma optima son el trigo y el maíz, recientemente una importante cantidad de trigo, se ha exportado a la Argentina mencionó. Por otra parte, señaló que actualmente existe la prohibición de introducir al país productos hortícolas como el tomate debido justamente a la gran sobreoferta existente.
Fuente: http://www.ppn.com.py

sábado, 16 de julio de 2016

La ECONOMÍA DE PATIO en un congreso en Nicaragua - BACKYARD ECONOMY in a congress in Nicaragua


Con el lema "En los patios las familias producen para una vida mejor”, el gobierno sandinista a través del Ministerio de la Economía Familiar Comunitaria, Cooperativa y Asociativa (MEFCCA), inauguró el Congreso Internacional de Economía de Patio y Patio Saludable. Participan más de 300 protagonistas de todo el país que compartirán experiencias exitosas que han tenido con el Patio Saludable, a fin de fortalecer sus capacidades.

Durante el congreso, países como Chile e Italia compartirán sus experiencias de Patio Saludable con protagonistas de Nicaragua. Desde el 2012 hasta la fecha, MEFCCA ha apoyado a 173 mil familias protagonistas con Patios Saludables; más de 233 mil familias han sido capacitadas en el tema de procesamiento de frutas y verduras. El Programa de Patio Saludable se impulsa para luchar contra la pobreza, contribuye a mejor calidad de vida de las familias.

Vidaldina Isabel Centeno del municipio de Yalaguina, recuerda que ella junto a un grupo de 10 mujeres se convirtieron en 2015 protagonistas del Patio Saludable, al recibir arboles de aguacate, naranja, limón y matas de guinea, y desde entonces siguen avanzando y trabajando. "Nosotros esperamos hacer crecer nuestro Patio Saludable aumentando la producción de frutas, verduras y plantas medicinales, en mi caso inicié en mi solar, luego compré una parcela y ahora tenemos la oportunidad de participar en feria y darnos a conocer”.

Doña Amelia Auxiliadora Muñoz, del departamento de Granada, recuerda que “desde mis antepasados nos enseñaron a sembrar; algo que contribuye en la alimentación y economía de la familia. El cultivo de la hortaliza es mi pasión y es bonito ver que con nuestro Gobierno esto se está implementando y promoviendo más”. Ella trabaja con su familia en la siembra de rábanos, pipián, espinaca, frijoles, arroz, maíz y trigo y plantas medicinales. Agregó que además promueve el reciclaje ya que su jardín esta en baldes, botellas plásticas y llantas, promoviendo el reciclaje.

Aprendieron la siembra en llantas y ahora tienen buenos ingresos, además de los ingresos que genera la venta de yerba buena y esperan buena producción en tomate, cebolla y zanahoria, según doña Martha Lorena López.
Fuente: Nohemy Sandino (http://www.el19digital.com)

domingo, 17 de abril de 2016

Asparation, bimi, broccoletti, broccolette y tenderstem... qué VERDURA es? - Asparation, bimi, broccoletti, broccolette and tenderstem... what VEGETABLE is it?

Bimi versus bróccoli (foto de http://img.interempresas.net)
Para muchos, ese gran desconocido. Se trata del bimi, una hortaliza innovadora y con personalidad que surge del cruce entre el brócoli y un tipo de col oriental Kai- Ian aunque en apariencia evoca, incluso, al espárrago.Sorprendente en boca, su sabor en esencia es similar al brócoli pero con un toque más dulce. Pese a parecerse a este, tiene algunas diferencias entre las que destacan sus propiedades nutricionales y las múltiples formas en las que puede ser cocinado. Bimi puede comerse incluso crudo. Como detalle, su sabor en crudo es apimentado. Tiene un sabor dulce y tierno que da a los platos un toque original, diferente y sorprendente. 
Bimi, una nueva y única de verduras con matices gourmet. Sakata Seeds, la compañía japonesa con presencia en todo el mundo, conocida por la calidad de sus semillas del género Brassica y cucurbitáceas, creó una nueva brassica llamada Brassica Bimi, híbrido natural de brócoli y la col rizada china. Que tiene una forma única, ya que se ve como el brócoli, gracias a sus floretes, pero tiene un tallo largo y delgado, con un sabor más dulce y más suave, como el espárrago verde.
Por a su alto contenido de nutrientes esenciales que se ha llamado un super-hortaliza. Se ha demostrado que contienen más cantidad de zinc, ácido fólico, antioxidantes y vitamina C que el espárrago verde, el brócoli tradicional, la col rizada y las espinacas. Por lo tanto, en base a su alto contenido de vitaminas y minerales, muchos estudios confirman que Bimi ofrece una extraordinaria variedad de beneficios para la salud si uno come sólo tres porciones a la semana.
También se cree que ayuda a prevenir el cáncer de estómago, colon y pulmón, ya que tiene 45% más de glucosinolatos -un agente anticancerígeno que se encuentra en las brassicas- que otras variedades de brócoli. También contiene sinigrin, que ayuda a eliminar las células pre-cancerosas.
Bimi es algo totalmente nuevo para la mayoría de la gente. Bimi, en boca, dulce y muy tierno. Anima el plato y a la vez lo suaviza. Bimi viene pisando fuerte, ya no sólo por ser la novedad, si no por los múltiples beneficios que aporta a nuestro cuerpo. Todos quieren probarlo. Al vapor, a la plancha o crudo. Bimi apunta buenas maneras.
Fuentes: Andrea Carrillo (http://www.elmundo.es) y http://www.sakata-vegetables.eu

lunes, 11 de abril de 2016

Ugly FRUIT and wonky VEGETABLES - FRUTAS feas y HORTALIZAS torcidas

A Reality Check on the food we waste because it doesn't look perfect.
Each year, 1.3 billion tons of food are wasted. But how much of this is down to us rejecting food because we simply don’t like the look of what we see; maybe the carrots aren’t so smooth or straight, the bananas don’t look as ripe and the tomatoes appear a bit off colour. So we don’t buy them, or the manufacturers won’t even select them to appear in the supermarkets and these products get thrown on the scrapheap.
Wonky veg
dpa/Tobias Hase
However, the less than pure looking fruit and vegetables are very often just as fresh, edible and nourishing as the more aesthetically pleasing variety. And we are adding to that global pile of food waste simply by putting that rather bendy looking courgette back on the shelf.
I spoke with Rhi Willmot, a researcher in Behavioural and Positive Psychology, at Bangor University in the UK. During her master’s degree in Consumer Psychology she opened a pop-up shop selling 'ugly' fruit and vegetables.
So what did you discover about what we reject and why?
An important point here is that many people don’t actually realise how much is being wasted. I set up a pop-up shop selling ugly fruit and vegetables last year, it gave us the chance to talk to consumers and it left us feeling astounded about how much food was being rejected not because there was anything wrong with it, but simply that it looked slightly funny.
Tell us more about that ‘ugly’ food shop.
Along with a friend, and we are not expert food sellers or anything like that, but we hooked up with a local company and they brought us all of the ugly foods that weren’t being sold by the local supermarkets and we got quite a range of things; we came across things that were just slightly mis-shapen so carrots with two legs, wonky strawberries that looked a bit weird, there was all kind of foodstuffs we took in.
Is it supermarkets or just the customers dictating the desire for the perfect potato of the most beautiful looking carrot?
Probably both. We do have natural impulses to look favourably on things that are naturally symmetrical or unblemished. So I think when people are shopping for food it is generally things that are not so perfect that get left on the shelves. And supermarkets have done a lot to enhance that notion. There’s no need to produce so much fruit and vegetables and then only select the best out of that. At the end of the day, ugly fruit & vegetables are generally perfectly OK to eat and I think people would be much happier to think that there isn’t such a huge amount of food being wasted, whilst putting a funny looking vegetable in their basket.
Bananas
dpa-Zentralbild/Britta Pedersen
Can we relate any of this to theories of human attraction?
Most theories of human attraction tend to suggest we find people with symmetrical features more attractive, than people with asymmetries. That’s thought to be because it had been assumed that physical asymmetries came about through diseases occurring during physical development. So the idea is that evolutionary, it is better to select a mate with a symmetrical face since that signifies they have healthier genes and any offspring are likelier to be more healthy. I think you can see some parallels between those theories and our choices of fuit and vegetables. But the evolutionary advantages aren’t relevant to fruit and vegetables. So we may have those underlying preferences for symmetry in mate selection. However, in the context of selecting fruit and vegetables, symmetry doesn’t provide any advantages.
Do you think the future is a yes to wonky veg and ugly fruit?
Yes, I hope so. I think a huge benefit I see is that more and more people are becoming aware of the wastage of what’s going on. Once that awareness takes hold, there could be real pressure on the supermarkets to start selling these ugly foodstuffs. I hope that the current awareness is not just a fad with people getting excited and the trend tailing off.
Source (with audio): http://fm4.orf.at/stories/1769126/

domingo, 20 de marzo de 2016

Con los AGROALIMENTOS no se juega - You can't play with AGRIFOOD

Foto: http://www.agroprecios.com

Es una realidad incuestionable que la gran mayoría de los ciudadanos de la Unión Europea y también de nuestro país (España), en su papel de consumidores de alimentos, reconocen la gran calidad de las producciones agrícolas y ganaderas que les ofrecen los profesionales del campo. Es decir, los agricultores y ganaderos. El sistema de producción de alimentos europeo es sin duda el más seguro y garantista del mundo, y así lo reconocen los ciudadanos europeos en las distintas encuestas que cada cierto tiempo realiza la UE sobre el papel de los agricultores y ganaderos y de la política agraria común, como garantes del tejido productivo y de la seguridad alimentaria en cantidad y calidad suficientes para todos.
Este modelo, que responde sin duda a las demandas de una sociedad moderna, se ha conseguido en gran medida gracias al ingente esfuerzo realizado por los agricultores y ganaderos, que han sabido adaptar sus conocimientos ancestrales vinculados a la tierra y el ganado, a esas nuevas demandas de la sociedad y la economía actuales, añadiendo un esfuerzo y dedicación total, además de enormes inversiones económicas y personales para la modernización y mejora de sus explotaciones. Todo ello ha conformado en las últimas décadas el tejido agrícola, ganadero y agroindustrial que tenemos hoy, un entramado productivo que constituye una fuente de riqueza incalculable, la más importante sin duda de la provincia (Segovia) y de la región, generadora de actividad y mantenedora de la población justo donde más se necesita, en las zonas rurales.
Sin embargo, cada vez más, vemos con desolación e impotencia como gran parte del esfuerzo realizado por los profesionales del campo se escapa por la alcantarilla, yendo a parar directa o indirectamente a las manos de las grandes corporaciones multinacionales relacionadas con el sector (no con el territorio), tanto a la hora de comprar como a la de vender. Estas grandes corporaciones son quien a la postre controlan los mercados, y por lo tanto las que tienen en sus manos la rentabilidad de miles de explotaciones agrarias y ganaderas. Mientras ellas multiplican año tras año sus multimillonarios beneficios, aupadas por una legislación que actúa a su favor, las explotaciones agrarias y ganaderas sobreviven a duras penas, viéndose muchas de ellas abocadas al cierre, ahogadas por unos costes de producción desorbitados y unos precios en origen que a menudo sobrepasan la humillación. Además, vemos con indignación como esos precios se multiplican por cinco, por diez, o por cien cuando llegan a los lineales de los supermercados. Esta situación acaba siendo un bucle que perjudica por partida doble a consumidores y agricultores, siendo las grandes multinacionales las únicas beneficiadas.
De todos es conocido el ejemplo de las frutas y hortalizas segovianas, que en demasiadas ocasiones se pagan al agricultor a 3, 6, u 8 céntimos, y aparecen, como por arte de magia, en un supermercado cercano a 40, 60 u 80 céntimos. También lo es el de la carne de cerdo, sector emblemático en nuestra provincia, que hoy cotiza a los ganaderos a la mitad de precio que hace poco más de un año, mientras vemos con indignación como en los lineales su precio no ha bajado ni un céntimo, incluso ha subido ligeramente en algunos casos. Es evidente que alguien se está forrando a costa del trabajo de nuestros agricultores y ganaderos, y lo hace además con el visto bueno de la administración, que está de su parte.
Pero si hay un ejemplo indignante en los últimos meses es sin duda el del vacuno de leche. Los ganaderos de leche han cumplido a rajatabla con “los deberes” que tanto desde las administraciones públicas, como desde las grandes corporaciones vinculadas al sector les han ido imponiendo durante los último años, siendo hoy en día uno de los sectores que mayor esfuerzo inversor y humano han realizado para convertirse en uno de los más punteros no solo de nuestro país sino de toda la UE. Pues bien, después de todo este esfuerzo de adaptación y modernización, que ha hecho desaparecer la mitad de las explotaciones en apenas 10 años, después de invertir cientos de miles de euros, después de contar al fin con explotaciones viables y competitivas, los ganaderos de leche se encuentran hoy con la sangrante realidad de estar arruinándose ordeñando vacas y trabajando 12 horas diarias. Vemos además como la industria va más allá, amenazando con no recogerles la leche el próximo mes de abril, vemos grandes superficies vendiendo leche casi a precio de agua, en “ofertas” humillantes para quien lo produce, y vemos como las administraciones, que se supone son quienes deberían poner orden en esta sinrazón, se lavan las manos, escudándose en una falsa libre competencia, abandonando a los ganaderos a su suerte sin hacer nada más que declaraciones de intenciones vacías, demasiado oídas ya, que sabemos no llevan a ningún sitio.
Sabemos que este es un tema muy manido, y lo más recurrente cuando se plantea es echar la culpa a la globalización, o a “los mercados”; a eso que dan en llamar “libre mercado”. Nos hablan como si los mercados fuesen entes abstractos detrás de los cuales no hay nada ni nadie. Pero detrás de los mercados hay personas con nombres y apellidos que toman decisiones, y son esas personas las culpables, junto con los gobiernos que lo consienten, de que la gran distribución pueda aplicar un margen de un 500% a una lechuga, una patata, una zanahoria, o vender a pérdidas un litro de leche para enganchar (y engañar) al consumidor, mientras los ganaderos que la producen la están cobrando por debajo de los costes de producción. Son las personas que controlan los mercados y la globalización, y los gobiernos que lo consienten, los culpables de que un trabajador chino, marroquí, indio, tailandés o brasileño, trabaje en el campo quince horas diarias por cuatro euros, sin seguridad social ni derechos de ningún tipo, y de que muchos de esos países no estén obligados respetar la más mínima normativa en materia de producción de alimentos, de su seguridad o de protección del medio ambiente. Es fácil entender que en estas condiciones, por muy bien que nuestros agricultores y ganaderos hagan las cosas, resulta muy difícil mantener el modelo de calidad y seguridad alimentaria por el que hemos luchado en la Unión Europea, que camina paralelo a un modelo de desarrollo social y económico justo, y sostenible para las personas.
Sin intención de evadir la responsabilidad que cada cual, en el ámbito del consumo, podamos tener en este asunto, los principales culpables de que esto ocurra son sin lugar a dudas los que tienen la responsabilidad de adoptar las medidas para evitarlo, es decir, quienes nos gobiernan. Ellos son quienes deben velar por establecer unas reglas justas en los mercados, de forma que todas las partes puedan participar en igualdad de condiciones en la cadena de valor, jugar con las mismas cartas y contar con un margen de beneficio digno por su trabajo. La alimentación no puede ser moneda de cambio ni pasto de movimientos especulativos para obtener beneficio fácil y rápido.
Mientras los que nos representan sigan legislando a favor de las grandes corporaciones, y por lo tanto consintiendo que cuatro o cinco grandes compañías multinacionales controlen la producción, la distribución y el comercio de los alimentos en el mundo, y abusen de esa posición de dominio consentida para actuar e imponer a su antojo, los agricultores y ganaderos seguirán pendiendo de un hilo cada vez más fino, y los consumidores tendrán que pagar a precio de oro productos cada vez más insalubres y procesados industrialmente, con estándares de calidad y seguridad más bajos. Quizá, solo el día que ese hilo se rompa, haciendo desaparecer el tejido productivo y social que el campo genera, y tengamos para comer solamente lo que nos vendan de fuera (si les sobra), sabremos valorar realmente lo que tuvimos aquí.
En este estado de cosas las preguntas del millón surgen por sí solas: ¿Puede España permitirse hacer desaparecer su capacidad de producción de alimentos …? ¿Puede permitírselo la Unión Europea …?, ¿Podemos permitirnos depender de terceros países para garantizar el suministro de alimentos a nuestros ciudadanos …? ¿Podríamos garantizar la seguridad de los mismos en caso de que así fuera …?. Contéstense ustedes mismos, porque a los que nos gobiernan, parece no importarles lo más mínimo.
Fuente: Oscar Herrero de Frutos (http://www.acueducto2.com)

domingo, 28 de febrero de 2016

Brecha de precios en Argentina: alimentos caros y AGRICULTORES pobres - Price gap in Argentina: expensive food and poor GROWERS

GENTE COMPRANDO EN EL MERCADO CENTRAL POR LA SUBA DE LOS PRECIOS (FOTO: ORTIZ GUSTAVO)
El valor promedio entre lo que recibe quien produce y lo que se paga en los supermercados es de 7 veces promedio y llega hasta 19 veces

El viento duró más de una hora y media, se desató a las 8 de la mañana del viernes 19 de febrero, llegó acompañado de una lluvia torrencial, destruyó las media sombras que protegían a los cultivos y arrasó con la verdura lista para cosechar. “Se llevó todo”, recuerda Guillermo Beckmann a una semana de la tormenta. El presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe representa a unos 300 pequeños productores y cuenta que ese viernes tuvieron que traer lechuga de Mar del Plata y Mendoza para abastecer el mercado santafesino, entrerriano y una parte del chaqueño. El cajón de 8 kilos costaba entre 140 y 180 pesos. Al lunes siguiente, entre 200 y 280 pesos; el miércoles, 350 a 400 pesos, pero el cajón ya tenían 6 kilos y no 8”. El kilo de lechuga ya valía en Santa Fe en 100 pesos. Antes de la tormenta se lo conseguía a 25 pesos.

“Hay tres patas que se perjudican con esto: el productor que no tiene ingresos, y al que le va a ser difícil remontar la situación porque venimos de marzo de 2015 cuando perdimos toda la producción por la lluvia; el verdulero y el consumidor final”, enumera Beckmann.   La variación de precio se podría explicar como una circunstancia excepcional, la gran tormenta, que dejó sin infraestructura a 200 hectáreas clave para el suministro de tres provincias. También que los precios tiene la volatilidad de las estaciones y que el valor de determinados productos sube cuando “no es la época”. Pero un estudio hecho por la sección de Economías Regionales de la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) muestra que la diferencia de precio entre lo que recibe el productor de alimentos y lo que paga el consumidor, en promedio, en enero fue de 7,1 veces más y que la brecha llegó a 15 y 19 veces en las manzanas y peras, donde el aumento representó 1.890%.  En esa brecha no hay valor agregado al producto que pueda explicar el aumento de precio. Lo que se cosechó sigue siendo lo mismo que se ofrece en la góndola. Alcanza con tomar el auto y recorrer alguna de las rutas de cualquier zona hortícola de país para comprobarlo. En las afueras de San Pedro, el cajón con 12 kilos de duraznos se ofrece a 35 pesos. En Palermo, a unos 170 kilómetros, está también 35 o 40 pesos, pero el kilo.  Qué sucede en el medio es una pregunta cuya respuesta varía según quien la responda. Pero en una ronda por los diferentes actores de la cadena de comercialización queda al descubierto que la debilidad de los pequeños productores frente a vendedores fuertes y concentrados y la fragilidad de la estructura productiva causan que cuando los precios bajan en la huerta, el descenso nunca se refleje en la góndola. “No es muy lindo estar pidiendo, pero acá hay una necesidad no sólo para nosotros sino también para el consumidor. Necesitamos reponer las media sombras y la mayoría de pequeños productores no están ni bancarizados”, explica Beckmann. “Pedimos ayuda al Estado Nacional, a través de CAME y estamos trabajando con el gobierno provincial. Es fundamental recomponer la situación no sólo para ayudarnos a nosotros sino también al que paga precios altos por la verdura”, dice. Asegura que cuando se cultiva con tecnología -aunque sea tan elemental como una media sombra- el precio final de las verduras puede evitar los saltos de estacionalidad.

“El zapallito en invierno antes venía de Salta y subía en invierno. Con las cubiertas en las tierras cercanas al agua, este año pudimos producirlos y el precio no subió”, cuenta el dirigente.  La distorsión de precios podría ser un tema de mercado, pero adquiere gravedad cuando la inflación es la principal preocupación a la hora de comprar algo tan básico y esencial como es la comida con la que se llena el plato. Y esta brecha se repite en zonas que no sufrieron fenónemos climatológicos. Tal es el caso de los productores de acelga que reciben 4 pesos por kilo cuando en las góndolas se venden a 52 pesos. La producción de leche, esencial en la dieta de los chicos, también tambalea por la baja rentabilidad de los tambos. Desde la Asociación de Productores Lácteos de Argentina describen al sector en emergencia. Aunque hubo mejoras en el precio (reciben 3,30 pesos), el precio final promedio es de 15 pesos (una vez industrializada se calcula que es de 5,70 pesos).  Desde Río Negro y Neuquén también califican la situación como dificilísima. Por kilo recolectado se paga 1,50 pesos, cuando el costo por hacerlo llega a 4 pesos. Pero el precio final es de 23 pesos. El brócoli es el protagonista de uno de los capítulos más misteriosos de la lista de un supermercado. El precio que recibió el productor en enero bajó un 50% con respecto al de diciembre, pero en la góndola subió un 14,1%. Pablo Vernengo, director ejecutivo de Economías Regionales de CAME desentraña el tema así: “Los hipermercados establecen que al sector verdulería le aplica determinado aumento sobre el valor lista automáticamente, aunque el costo haya bajado”.

Bermejo señala a la posición dominante del supermercadismo como formadores de precio, “ponen el valor y el minorista vecino baja un poco ese precio en su lista y lo vende”. También apunta a que las cadenas pagan por productos perecederos a 90 y 120 días. “Hay inflación, entonces es un negocio en su beneficio. Además muchas veces manejan la cadena de distribución y la logística se paga y mucho”.  Con la inflación avanzando y comiendo los presupuestos, entre los que tienen tiempo surgen alternativas para buscar precios. En estos días, el Mercado Central tiene más público que el habitual en sus galpones. Dos kilos de limones, para dar un ejemplo, ayer se ofertan a 25 pesos y en un hipermercado -a menos de 40 minutos de viaje- se paga a la misma hora 29,90 pesos el kilo. En una compra grande, el ahorro es mucho.   Desde los hipermercados apuntan a que el problema es la inflación más que la cadena de costos, y que ellos tienen gastos fijos de infraestructura que deben trasladar al precio. Desde uno de los grandes de ese sector coincidieron ante Clarín en que la debilidad de los productores es un problema y que el Estado debería actuar para ayudarlos a fortalecerse. Es el mismo Estado que el viernes no encontró las ofertas de Precios Cuidados en sus góndolas y los multó. Los pequeños productores de Santa Fe también le piden a ese Estado nacional ayuda para reponer las herramientas que podrían bajar los precios finales. El resto de los productores del país trabajan para lograr una ley que permita a las economías regionales producir competitivamente. 
Fuente: Silvina Heguy (www.clarin.com)

sábado, 27 de febrero de 2016

El OLLUCO, un tubérculo que forma parte de la dieta andina de América del Sur - OLLUCO, a tuber that is part of the Andean diet of South America


Foto de http://perudelights.com

El olluco (del quechua ulluku), melloco (en Ecuador), chugua (en Colombia), ruba (en Venezuela) y, en Perú, Bolivia, Argentina y unas pocas regiones de la zona sur andina de Ecuador, como olluco, papa lisa, o simplemente lisa, es una planta herbácea originaria de la región andina de Sudamérica. Su nombre científico es Ullucus tuberosus, perteneciente a la familia Basellaceae. Además de ser un alimento, el olluco tiene propiedades cicatrizantes y su uso constante puede mejorar las lesiones en la piel ocasionadas por el acné.
Distribución y hábitat
Es nativa del Altiplano, donde se cultiva por su tubérculo y hojas comestibles. Se cultiva a más de 2800 msnm en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, pudiéndose también encontrar en Argentina y Chile. 
Descripción
El olluco es una planta herbácea y compacta; las variedades silvestres son rastreras, pero para el cultivo se han seleccionado otras trepadoras o semierectas, que pueden alcanzar los 50 cm de altura formando matas densas. En los estolones subterráneos o superficiales se producen tubérculos de forma alargada o esférica, y de colores que van desde al blanco al naranja y púrpura. Normalmente su diámetro va de los 2 a los 15 cm, pero en condiciones favorables pueden asemejarse a los de la papa (Solanum tuberosum). La piel es claramente distinta del interior, firme y claro, de color blanco a amarillo limón y sin fibras perceptibles. 
Cultivo
El olluco crece desde el nivel del mar hasta los 4000 msnm. Prefiere los climas frescos, húmedos, y es resistente a las heladas; el clima cálido fomenta su desarrollo, pero minimiza la producción de tubérculos. Tolera bien suelos poco nutritivos, así como ácidos o arenosos, prefiriendo sin embargo el humus denso, bien drenado, con un pH entre 5.5 y 6.5. Soporta las sequías, pero en época de crecimiento requiere unos 800 a 1400 mm de precipitaciones. El sol abundante es imprescindible para las variedades más difundidas, con entre 10 y 14 horas de fotoperíodo, aunque las variedades más australes de Chile y Argentina parecen no tener los mismos requisitos.
El medio de difusión más frecuente es el replante de tubérculos; del mismo modo pueden utilizarse los esquejes de tallo o incluso el tubérculo fraccionado. Mientras la temperatura esté por encima de los 18ºC, los brotes aparecen rápidamente; al acortarse el período diurno, la planta produce más estolones y los engrosa, formando nuevos tubérculos. Los agricultores suelen elevar el nivel de la tierra alrededor del tallo a medida que aparecen tubérculos para fomentar el crecimiento de otros. Su madurez insume entre 5 y 9 meses, y es más lenta a mayores altitudes.
No se han desarrollado modelos modernos de plantación, pero las técnicas tradicionales combinadas con el uso de fertilizantes y cuidados para la prevención de pestes permiten producir hasta 50 t/ha, rivalizando con los mejores cultivares de papa de esa zona; normalmente, sin embargo, rara vez superan las 10. Se cifra en unas 60.000 t anuales la producción del Perú, el principal productor.
La extracción del tubérculo se realiza a mano; la mecanización parece factible, pero dificultosa, en vista de que es escasamente resistente a los cortes. Los tubérculos más pequeños son los más cotizados; pueden almacenarse en la oscuridad, en lugar fresco y seco, hasta un año. Expuestos al sol concentran clorofila con rapidez y se hacen inútiles para el consumo, pero pueden plantarse.
Se estima que el cultivo del olluco comenzó en los Andes, desde donde se difundió hacia el norte —alcanzando ubicaciones a 10 grados de latitud norte en Venezuela— y hacia el sur, hasta el norte de Chile y Argentina en la época precolombina. 
Consumo
Del olluco se emplean tanto los tubérculos como las hojas frescas, consumidas como verdura en ensalada, hervidas o en otras preparaciones; el sabor de sus hojas recuerda a la espinaca (Spinacia oleracea). Los tubérculos del olluco se consumen preferentemente hervidos, ya que su alto contenido de agua (un 85% cuando frescos) dificulta otras preparaciones. La piel es delgada y se quita con facilidad, pero puede consumirse junto con la pulpa, de color pálido, firme, lisa y suave, sin rastro de fibra; la textura ligeramente gomosa del tubérculo crudo desaparece con la cocción. 
La composición nutricional del tubérculo fresco es de un 85% de humedad, un 14% de almidón y azúcar, y un 1% de proteínas. Seco, el 72-75% es de carbohidratos, 10-16% proteínas, 4-6% fibra y alrededor de un 1% lípidos; aportan así unas 360 calorías por 100 g. Contiene además 23 mg de vitamina C. Las variaciones en el aporte nutricional son marcadas entre cultivares.
Gastronomía
Varios platos de Ecuador, Perú, Colombia y Bolivia incluyen al tubérculo del Ullucus tuberosus en su composición y es una importante fuente de carbohidratos en la dieta autóctona; el olluquito con charqui, el chupe de lisas y el ajiaco de ollucos en Perú, la sopa de melloco es popular en Ecuador; el ají de papa lisa y la sopa de papa lisa son tradicionales en el occidente y los valles de Bolivia.
Día del Olluquito
Cada 5 de octubre, se celebra en varios pueblos andinos del Perú, el día del olluquito. La fiesta más famosa se celebra en Ayamarca (Huancavelica). El pueblo entero prepara en sus calles el famoso plato con charqui que reúne a cientos de visitantes cada año. 
Problemas
El principal problema para su expansión, sin embargo, es la elevada presencia de infecciones virales en la mayoría de las plantas; puesto que no se reproduce de semilla, sino por esquejes, la difusión mecánica de los virus afecta hasta al 80% de los ejemplares, según los últimos estudios. Cuatro especies diferentes lo atacan: el virus del mosaico de Ullucus (Potyvirus sp.), una especie de Tobomavirus, el virus del mosaico de la papaya (Potexvirus sp.) y el virus C del olluco (Comovirus sp.). Estos causan perdida de vivacidad y deformaciones, y resultan sumamente difíciles de erradicar. La expansión del cultivo está sujeta al uso de técnicas de propagación que eviten la transmisión de virus o al uso de variedades resistentes.
Fuente: https://es.wikipedia.org

domingo, 21 de febrero de 2016

Australians over-estimate their VEGETABLE consumption - Los australianos sobrestiman su consumo de VERDURAS

Photo source: http://australianmuseum.net.au
New research has found that Australians are over-estimating the healthiness of their diets, with many consumers thinking they’re getting their full daily dose of veggies while they actually fall short by more than a serve every day. According to the report, produced by market research agency Colmar Brunton, more than a third of consumers believe they “definitely” eat enough vegetables each day – but data from the Australian Bureau of Statistics has shown that fewer than one in ten of us actually eat the 5 or more daily serves of vegetables recommended by the Australian dietary guidelines.

The report also indicates that 34 per cent of consumers believe they eat enough vegetables every day, but the average intake for these respondents is only 3.4 serves daily – significantly fewer than the 5 or more recommended for women and 5-6 or more recommended for men. “It’s concerning that such a high proportion of consumers think they’re getting enough vegetables in their diets when they’re actually missing out by more than one and a half serves every day,” said AUSVEG spokesperson Shaun Lindhe.

AUSVEG is the leading horticultural body representing more than 9,000 Australian vegetable and potato growers. A standard serve of vegetables is considered to be 75 grams, which equals roughly half a cup of cooked green or orange vegetables, a full cup of green leafy vegetables, or half a medium-sized potato. “These findings suggest that many Australians may not be aware of their actual recommended amount of daily servings of vegetables, and are basing their eating habits off an inaccurate understanding of dietary requirements,” said Mr Lindhe.

“Consumers should take a look at their daily vegetable intake, no matter how confident they are, and compare it to the five serves a day recommended by the Australian Dietary Guidelines. Every extra serving of vegetables can make a huge contribution to your health and wellbeing.” Meanwhile, 40 per cent of respondents say they “sometimes” eat enough vegetables each day, with these consumers averaging 2.6 serves of vegetables per day.

“It’s also worrying to see the low levels of vegetable consumption among other groups – for example, people who believe they definitely don’t eat enough vegetables only eat 1.5 serves per day on average, which is less than a third of the recommended daily intake,” said Mr Lindhe. Project Harvest is funded by Horticulture Innovation Australia Limited using the National Vegetable Levy and funds from the Australian Government.
Source: http://www.ausveg.com.au

sábado, 13 de febrero de 2016

Consider the salt-tolerant POTATO - Considere la PAPA (PATATA) tolerante a las sales

Photo from http://images.askmen.com
Salt water has long been viewed as poison to farming systems, particularly when it comes to the crops we value most. “None of the top five plants eaten by people — wheat, corn, rice, potatoes and soybeans — can tolerate salt,” agricultural experts Edward P. Glenn, J. Jed Brown and James W. O’Leary wrote 16 years ago, in a definitive Scientific American article. “Expose them to seawater, and they droop, shrivel and die within days.”

Now that scientific principle has been cracked — by a Dutch potato that drinks in salt and doesn’t break a sweat. A researcher and a farmer in the Netherlands teamed up to experiment with crops that could thrive in seawater. They set up shop on the island of Texel, a land rich with salt marshes. Along the way, they met an elderly Dutch farmer with an encyclopedic knowledge of thousands of potato varieties. Together, they created the salt-tolerant potato.

If you’re thinking this means a future of pre-salted veggies, hold it right there. “What we find is that, if you tease a plant with salt, it compensates with more sugar,” says Dr. Argen de Vos, the researching half of the duo. “You’d have to eat many many kilos of potatoes before you’d exceed your recommended salt intake.”

De Vos and farmer Marc van Rijsselberghe partnered with MetaMeta, a Dutch development consultant, and laid out a game plan for bringing their potatoes to Pakistan’s salt-ridden lands. They were awarded USAid’s Securing Water for Food Grand Challenge in September, which gave them funding to go forth and spread their seed — $100,000 for the first year, and up to $400,000 over the following two years, provided they reach their technical and financial milestones, Amy C. Garrett, deputy press director for USAid, wrote in an email.

The Guardian positions the spud as “poised to launch a world food revolution,” but Glenn advises you take the news with a healthy grain of salt. The Guardian article says the potato is grown on ‘dilutions of seawater,’ not pure seawater,” he wrote in an email. “So I would say the breakthrough claimed in the article is unsubstantiated.”

It’s a cruel irony that 97.5 percent of the Earth’s water is saltwater, and less than one percent of the leftover freshwater is usable. Meanwhile, 70 percent of that freshwater is used for agricultural purposes. Over the years, the idea has been cautiously floated: What if we could feed crops with salt water? Glenn, Brown and O’Leary were something of pioneers in this corner of the agriculture market. Their 1998 Scientific American article presented their experiments with halophytes, plants that grow in highly saline water. They singled out Salicornia bigelovii, a plant that contains an oil similar to safflower oil, and showed promise as a source of both food and fuel.

The researchers ended their research on a wistful note: “Our goal in the late 1970s was to establish the feasibility of seawater; we expected to see commercial farming within 10 years. Twenty years later seawater agriculture is still at the prototype stage of commercial development.” Since then, more contenders have been floated: Remember this healthier version of a tomato, also grown in diluted salt water? You don’t? That’s because we’re still a long ways from any of these developments translating into money.

“We do have crops that can grow on seawater and demonstration farms have shown the feasibility, but it is still not economically feasible to replace conventional crops with seawater crops,” Glenn told us. As for de Vos and Rijsselberghe’s potatoes, they’re on their way to Pakistan, where they’ll be planted on land that has been unproductive for years. May they cling to the soil and never let go.
Source:  Monica Nicks (http://modernfarmer.com)

viernes, 29 de enero de 2016

Finding shelf space in supermarkets for new FRUIT and VEGETABLES varieties and differentiated products is becoming an issue - Encontrar espacio en las góndolas de los supermercados para las nuevas variedades de FRUTAS y VERDURAS y otros productos diferenciados se está poniendo complicado

With display space for apples already crowded on retail shelves, will there be space for new varieties coming to market? (Photo by TJ Mullinax/Good Fruit Grower)

As growers produce larger crops comprising both mainstay and new varieties, marketers face greater challenges garnering retail shelf space. Supermarkets are not miraculously getting bigger, and that space has to come from somewhere — either from new varieties, organics or competing products like citrus fruit, according to Steve Lutz, Columbia Marketing International’s vice president of marketing.

Produce space is governed by retailers’ perceptions of consumer preference and what they think they can sell. And the pressure is on the industry to remain competitive. As an example, Lutz said, look at Budweiser: Sales have fallen roughly 40 percent in the past 20 years — from 49.2 million barrels in 1988 to 17.2 million barrels in 2011 — thanks to the booming craft beer market.

“Go into a grocery store today and look at the beer display. It’s now full of multiple brands,” Lutz said during the 111th Annual Meeting of the Washington State Tree Fruit Association, held in December in Yakima, Washington. “The question is, ‘How will I get it on the shelf, and how will I get it off the shelf once I’ve produced it?’”

Why worry?

The new orchards being planted each year mean there are a lot of young trees with new products and new varieties that will be bearing fruit and competing for space at the retail level, Lutz said. At the same time, consumption has been flat.

“The variety that we offer consumers offers us more opportunities to be successful with our products, but it puts demand on space,” he said. “When we produce the next Cosmic Crisp, where are we going to put it?” Apple, pear and cherry growers aren’t the only growers producing new varieties, either. Variety is up everywhere — grapes, tomatoes, melons, all major commodities — as well as the growing organic sector.

The Costcos and Sam’s Clubs of the world are unlikely to expand their produce footprint. Sam’s Club averages seven varieties of apple, but “just try to get an eighth,” Lutz said. “It is very, very difficult. They will say they have an expectation that your product will drive x number of sales per store, per week. If you can’t do that, we don’t want it.” Plus, as complexity increases in the marketplace, so do mistakes at the retail level, Lutz said. “It’s easy for the retail companies that we rely on to get it wrong, to make mistakes and be less than optimal.”

Driving retail

There’s a relationship between what products pay to a supermarket and what space retailers are willing to offer that product, Lutz said. Apples have the largest footprint of space at retail, but because of that large footprint, the dollars per square foot are among the lowest of all fruits, posing an even greater challenge to expand that space.

Retailers’ approaches to sales factor in as well.

During the marketing season for Washington’s 2014 record apple crop of 140 million packed boxes, the top 15 supermarket chains sold more apples, but the bottom 15 chains not only lost dollars, they also lost volume, Lutz said. Weaker-performing retailers tend to focus on a core low price and lack variety in their produce departments, with no new space or new items and no premium selections or upscale packages. Almost 80 percent of their sales and volume come from Red Delicious, Golden Delicious, Gala, Granny Smith and McIntosh, which means they’re still “approaching the apple category like it’s Budweiser,” Lutz said.

Conversely, top-performing retailers are generating only about 45 percent of their revenue from those five varieties, making greater gains with newer varieties like Honeycrisp, Jazz, Envy, Ambrosia, Cripps Pink and SweeTango. Strong retailers allocate space to large volumes, with solid premium selections and packaging options. They also leverage organics and organize flow in their departments to steer consumers to higher-value apples.

Lower-performing stores will put a familiar variety of apple for 49 cents per pound next to Honeycrisp at $2.99 per pound. “What message is that sending to the consumer? Buy the cheap apples,” he said. “It’s a self-defeating strategy that is an absolute waste of space.” Marketers have opportunities in the retail market if they remember that packaging sells and displays matter, Lutz said. “There is a space race going on, but we have spectacular new products coming to market. You have to execute with marketing, and you have to execute with packaging.” •
Source: Shannon Dininny (http://www.goodfruit.com)

martes, 15 de diciembre de 2015

Nuevo híbrido de zapallo tipo "anco" o "coreanito" - New butternut squash hybrid

Variedad de zapallo Coquena Argentum INTA (http://intainforma.inta.gov.ar/)
El INTA La Consulta (Mendoza, Argentina) desarrolló una nueva variedad de zapallo llamada Coquena Argentum INTA. Se destaca por su alto rendimiento, tamaño de sus frutos y calidad culinaria. Este híbrido se obtuvo en el marco del convenio con la empresa Iceberg Agrícola S.A., que exige parámetros de calidad de acuerdo al mercado externo. Se destaca de otras variedades de su tipo por la homogeneidad en la forma y el tamaño de los frutos, que son óptimos para el empaque y comercialización, y por el alto rendimiento –hasta 45 t/ha– con bajo porcentaje de frutos rajados o fuera de tipo.
“Los comerciantes demandan homogeneidad y rendimientos altos, y los consumidores una pulpa de textura suave y sabor dulce que está asociada al color externo anaranjado”, detalló Della Gaspera. Estas exigencias ocasionan descartes de frutos en el campo y depresión de precios en el mercado interno porque aumenta la oferta de los frutos no exportables. El objetivo de este desarrollo fue obtener híbridos de zapallo tipo Anco con alta calidad de pulpa, bajo porcentaje de cracking y tamaños y formas homogéneas para disminuir la proporción de descarte.
Las plantas son vigorosas con ramas largas, rastreras y muy expansivas. Los vástagos son de color verde oscuro. Las hojas son cordiformes y de color de verde medio con manchas grisáceas entre las nervaduras. La guía principal tiene una longitud promedio de 6,9 m, con muchas ramas de diferentes órdenes que le permiten una excelente cobertura de la cama de siembra. Los frutos son piriforme cilíndricos. Además, la cavidad seminal es pequeña y se encuentra ubicada en el ápice del fruto. El color de la corteza es anaranjado medio con bandas irregulares más claras y el interior anaranjado fuerte.
Se trata de una variedad con un ciclo de 130 días desde la siembra hasta la cosecha. Su floración se inicia entre los 55 y 60 días desde la emergencia, dependiendo de la cantidad de grados días por encima de la temperatura base de crecimiento (10ºC).
La planta produce entre 10 y 12 frutos con un peso medio de 1,5 kg. Se adapta a la mayoría de las zonas productoras del país con ciclos libres de heladas superiores a 140 días. Prefiere suelos franco-arenosos, profundos y bien aireados, aunque también se obtienen rendimientos rentables en suelos arenosos o arcillosos.
Este híbrido conserva la resistencia al marchitamiento causada por Phytophthora capsici L., típica de esta especie. Además, es más tolerante al oídio que otras variedades similares. El especialista recomendó cultivarla en camas de siembra bien alomadas para favorecer el escurrimiento de aguas de lluvia. “Con este manejo se pueden evitar infecciones de hongos del suelo y bacterias”, aseguró. Las distancias de siembra adecuadas son de 2,5 a 3 m entre surcos por 0,8 m entre plantas. También se adapta a siembras a doble cara en los terrenos más permeables como los arenosos o franco arenosos profundos.
Fuente:  INTA Informa (http://intainforma.inta.gov.ar/)

martes, 20 de octubre de 2015

Panama: Consorcios de agricultores analizan la marcha de programas de desarrollo HORTÍCOLA sostenible - Farmer's consortia analyze the progress of programs for sustainable HORTICULTURAL development

Foto: http://www.panamaon.com

Se reúnen productores de El Valle de Antón, El Rincón de Santa María, y Calobre que trabajan en el cultivo de tomate, con los enlaces de los que representan el proyecto del programa Regional de investigación e innovación por Cadenas de Valor Agrícola del IICA, del IDIAP y del MIDA, para conocer la situación actual de los consorcios y definir nuevos caminos para su fortalecimiento y consolidación como una modalidad de desarrollo agrícola sostenible.

¿Qué se busca en este nuevo acompañamiento? Que los lideres analicen las fortalezas y debilidades, oportunidades y desafíos que existen y definir nuevos cursos de acción a cuatro años de iniciado el proyecto y a un año para su final con los actores principales no solo en tomate sino, en yuca, aguacate, y papa.

Posterior a esta convocatoria se establecerán reuniones mensuales de coordinación para todos los consorcios y de esta forma se definen nuevos planes de trabajo encaminados a afianzar los conocimientos de los 4 consorcios distribuidos en las provincias de Herrera, Coclé, Los Santos, Chiriquí, Darién, y Veraguas.
Fuente: http://www.panamaon.com